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Una ONU alternativa puso color al Palacio Euskalduna

De Irlanda al Kurdistan, pasando por Sudáfrica, Colombia o un Ogaden que pocos serán capaces de poner en el mapa. 41 representantes de pueblos y movimientos de todo el globo dieron color ayer al Palacio Euskalduna, trasladando su cariño a la militancia de Sortu.


«Son los pueblos en lucha por su soberanía nacional, en lucha por la libre determinación, por ser dueños de su destino, los que confrontan ese dogma neoliberal». Con el proceso congresual finiquitado, el día de ayer sirvió para abrir puertas y ventanas al mundo, ofrecer solidaridad y recibir cariño. Para hacer bueno, en definitiva, el eslogan mil veces repetido: la solidaridad es la ternura de los pueblos.

El mensaje internacionalista de Sortu tomó la forma de una Declaración sobre la situación internacional –de la que proceden las palabras de inicio–, mientras que el abrazo llegó a través de los 41 representantes de pueblos y movimientos de todo el globo, desde los pueblos del Estado español a las izquierdas latinoamericanas, pasando por el Partido Comunista sudafricano y el Polisario saharaui. La lista de representantes internacionales hasta sirvió a más de uno para poner en el mapa Ogaden –territorio somalí al este de Etiopía–, cuyo Frente Nacional de Liberación estuvo ayer presente en el Palacio Euskalduna.

De entre todos ellos, fueron tres los que tomaron la palabra en el Congreso: Països Catalans –por partida doble–, Kurdistan e Irlanda. Los tres, ejemplos y espejos para la izquierda independentista vasca en el pasado y el presente. Fue el portavoz del Secretariado General de la CUP, Quim Arrufat, quien arrancó: «Sois y seréis referentes». «Convocar un referéndum y proclamar la República catalana será nuestra mejor aportación internacionalista a los pueblos sin Estado», añadió antes de ceder la palabra a su paisano Joan Tarda, diputado de ERC en Madrid, que tiró del mismo hilo: «La República catalana será cómplice y aliada de la liberación del pueblo de Euskal Herria, no tengáis ninguna duda».

«Dáis un gran paso»

Tras los catalanes llegó el turno de Eyyup Doru, representante de la tercera fuerza del Parlamento turco, el HDP prokurdo, que tiene a sus dos copresidentes entre rejas, según recordó de inicio. «Hay tres proyectos para Oriente Medio: el de mantener el estatus actual, la alternativa islámica o nuestra opción, que es un sistema confederal que respete a la mujer y a los pueblos de la región», reivindicó Doru, largamente ovacionado.

Tras la pausa en el Euskalduna, fue un viejo conocido de Euskal Herria, el irlandés Alex Maskey, el que subió al estrado en horario de prime-time congresual. Lo hizo con el resto de representantes internacionales encima de un escenario que por un momento pareció quedar pequeño y lo hizo para felicitar a la militancia de Sortu por un Congreso que «muestra el gran paso que estáis dando».

Maskey, conocedor de las cárceles británicas, arrancó recordando a los presos vascos y llamando al Estado español «a reconocer el derecho a la autodeterminación del pueblo vasco». Fue al final del discurso, sin embargo, cuando Maskey recuperó la experiencia irlandesa tras los acuerdos de Viernes Santo: «El fin del conflicto armado no es el fin de la lucha, en muchos sentidos es el principio; aunque las tácticas cambien, los objetivos son los mismos».