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Froome busca su cuarta victoria en un recorrido diferente y menos duro

El Tour comienza en Düsseldorf con una crono de 14 kilómetros que marcará hoy las primeras diferencias entre los aspirantes a los puestos de honor. Chris Froome partirá como principal favorito con un potente Sky a pesar de llegar sin victorias al inicio de la prueba.


El Tour comienza hoy con una crono individual de 14 kilómetros en la ciudad alemana de Düsseldorf un recorrido diferente al habitual, con menos dureza en la montaña a pesar de atravesar los cinco macizos montañosos de Vosgos, Jura, Pirineos, Macizo Central y Alpes.

No hay especial dureza en la montaña con solo tres finales en alto que no presentan grandes desniveles y únicamente hay 36,5 kilómetros contrarreloj, los de hoy y los 22,5 de la penúltima etapa en Marsella. Eso invita a desarrollar estrategias diferentes porque los escaladores no tienen un terreno tan propicio como en años anteriores para marcar diferencias y las cronos no permiten sentenciar como hizo Tom Dumoulin en el Giro.

La llegada en el Izoard de la antepenúltima etapa, con sus 14,1 kilómetros al 7,3% de media tras superar Vars (9,3 al 7,5%) es el final más exigente pese a tener solo dos kilómetros al 10%. El día anterior se subirán la Croix de Fer, Télégraphe y Galibier antes de llegar a Serre Chavalier y esas serán las únicas dos etapas alpinas en la recta final.

En Pirineos también habrá solo dos etapas. En la primera se acaba en alto en Peyragudes tras superar Ares, Menté, Balès y Peyresourde y al día siguiente se suben Latrape, Agnes y Péguère antes de acabar en Foix.

A esas cuatro etapas pirenaicas y alpinas hay que añadir el primer final en alto en La Planche des Belles Filles del miércoles, con 5,9 kms. al 8,5 %, la octava del sábado con llegada en la Station des Rousses con once kilómetros de llano tras coronar la Combe de Laisia Les Molunes y especialmente la novena del domingo con tres puertos duros entre los que destaca el Mont du Chat (8,7 kms. al 10,3%) a 25 kilómetros de la meta de Chambery.

Froome, favorito pese a todo

Esas etapas que no acaban en alto dan más opciones a los rivales de Chris Froome, que partirá como favorito tras ganar las tres últimas ediciones que ha podido completar y ser el más fuerte en la anterior. Por primera vez el inglés llega al Tour sin ganar en toda la temporada, en la que solo pudo ser cuarto en la Dauphiné tras acabar 18º en Romandía, las dos pruebas en las que todos los años anteriores había realizado sus últimos tests en competición antes del Tour. En los tres años que ha llegado con el maillot amarillo a París había ganado antes en la Dauphiné.

Pero fue tal la superioridad en el último Tour que nadie discute su condición de máximo favorito a pesar del gran nivel dado por Richie Porte toda la temporada al ganar Down Under y Romandía, ser el más fuerte en la Dauphiné y responder bien en la alta montaña en París Niza. En su contra juega que nunca ha respondido en una grande y que es difícil mantener el nivel de la Dauphiné hasta final del Tour.

El inglés y el de Tasmania aparecen como principales favoritos por delante de Nairo Quintana porque ha querido probar a doblar por vez primera Giro y Tour con la esperanza de repetir lo logrado el año pasado, cuando acabó en el podio del Tour y con menos días para recuperar ganó la Vuelta por delante de Froome. Pero no es casualidad que nadie se haya subido al podio de Giro y Tour en dos meses de diferencia desde que Marco Pantani lo hizo en unas condiciones diferentes a las actuales. Los corredores que disputan la general de la carrera francesa llegan más frescos a su objetivo que los que disputan la española.

Pero Movistar confía en Quintana porque tampoco dio su mejor nivel en el Giro, donde fue segundo, y además tiene la baza de un Alejandro Valverde que ha completado el mejor inicio de temporada de su carrera.

Muchos aspirantes

Astana también parte con dos líderes de nivel con Fuglsang, ganador de la Dauphiné, y Aru, que llega muy fresco en línea ascendente, como demostró con su victoria en el campeonato italiano. Bardet apunta alto tras el segundo puesto de la pasada edición y Pinot llega mermado tras apostar por el Giro antes del Tour, como Mollema, que trabajará en el Trek para Contador.

La relación de aspirantes a los puestos de honor incluye a Ion Izagirre, líder por vez primera en el Tour. Dan Martin encabezará al Quick Step, Meintjes al UAE, Majka y Buchmann son las dos bazas del Bora, Chaves y Simon Yates las del Orica, Gesink y Bennett las del Lotto-NL y Cannondale presenta a Talansky y Urán, que vuelve al Tour.

Al margen de los corredores que pelearán por la general, también se citan los mejores sprinters con la intención de discutir el dominio de Cavendish en la última edición. Junto a él pelearán en las llegadas masivas Greipel, Kittel, Degenkolb, Matthews, Colbrelli, Kristoff, Démare, Groenewegen, Bouhanni y Peter Sagan, que será el favorito en la lucha por el maillot verde de los puntos. Faltará en los sprints Coquard, al que el Direct Energie no ha incluido en un nueve en el que destacan Calmejane, Voeckler en su despedida y Chavanel, que igualará el récord de diecisiete Tours.

Ciclistas del nivel de Van Avermaet, Gilbert, Ulissi, Gallopin, Wellens y Cummings pelearán por un triunfo de etapa y en la crono de hoy destacan especialistas como Tony Martin, Castroviejo, Roglic y Van Endem. Buscarán un maillot amarillo al que también optarán algunos de los que querrán vestirlo en París.

 

Ocho vascos gracias a la herencia de la Fundación

Ocho vascos tomarán la salida en Düsseldorf. A pesar de que la cifra está lejos de los que corrían en el Tour cuando participaba el Euskaltel Euskadi, tiene su valor si se tiene en cuenta que solo habrá otros cinco ciclistas con licencia en la Española –Valverde, Contador, Moreno, Maté y Jesús Herrada– en un descenso muy superior por la globalización del ciclismo y por la pérdida de equipos.

El número de vascos se mantiene mejor gracias a la herencia de la Fundación Euskadi, que fue la que dio la opción de dar el salto a profesionales a siete de esos ocho corredores, pero llama la atención su edad y que todos dieron el salto antes de 2010. Haimar Zubeldia tiene 40 años y pasó en 1998 con Euskaltel, Markel Irizar 37 y subió en 2004, Imanol Erviti 33 y dio el salto en 2005 con Caisse, Mikel Nieve 33 y subió con Orbea en 2008, el mismo año que Jonathan Castroviejo, que tiene 30. En 2009 pasó Romain Sicard, que tiene 29, y en 2010 Ion Izagirre, de 28, y Mikel Landa, que es el más joven con 27 y cumplirá 28 este año. J.I.