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El último delirio (o provocación) de Trump: «Este es un gran día para George [Floyd]»

Estados Unidos hierve todavía en protestas por la muerte de George Floyd, pero a medio año de las elecciones su presidente parece en su salsa. El último chapoteo en la charca de Donald Trump ha sido decir que hoy sonreirá en el cielo por los datos del desempleo. ¿Delirio? ¿Provocación? Quizás las dos cosas.

Donald Trump, visitando hoy un laboratorio. (Jonathan KAMM | AFP)

El presidente de EE.UU., Donald Trump, consideró que este viernes es un «gran día» para el afroamericano fallecido a manos policiales George Floyd por los positivos datos de desempleo y opinó que el crecimiento económico acabará con el racismo, una idea que enseguida desató las críticas de la oposición demócrata.

«Ojalá que George nos esté mirando ahora mismo desde arriba, estará diciendo que esto es algo muy bueno para nuestro país. Es un gran día para él, un gran día para todos. Es un gran día para todos, es un gran, gran día en términos de igualdad», manifestó el mandatario.

Floyd falleció el 25 de mayo después de agonizar durante nueve minutos postrado en el suelo y mientras un agente blanco presionaba su rodilla contra su cuello, una escena grabada en vídeo y que ha desatado indignación en todo Estados Unidos y más allá.

Las controvertidas declaraciones de Trump llegaron durante una comparecencia ante la prensa en la que celebró que el índice de desempleo en EE.UU. bajara en mayo inesperadamente al 13,3 %, cuando los más pesimistas creían que podría llegar al 20%, lo que da señales de que el mercado laboral ya ha tocado fondo por el coronavirus.

El mandatario consideró que el crecimiento económico acabará con las tensiones raciales en Estados Unidos y, como en los últimos días, no aludió a ningún cambio o iniciativa para remediar las desigualdades estructurales del país o el problema de la violencia policial hacia la población negra.

«Ese es mi plan. Vamos a tener la economía más fuerte del mundo», se limitó a decir cuando le preguntaron cómo pretendía acabar con el racismo sistémico en el país.

A pesar del tono de celebración de Trump, el dato del desempleo entre afroamericanos en mayo fue peor que el de abril y, de hecho, subió hasta el 16,8 %, el mayor desde 1984, según el informe publicado este viernes por el Departamento de Trabajo.

Una periodista afroamericana, Yamiche Alcindor, preguntó a Trump durante el acto que cómo puede considerar una victoria para Floyd y el resto de estadounidenses un índice de desempleo que ha subido en el caso de los negros, y el presidente respondió: «Eres de lo que no hay».

Biden: Palabras «despreciables»

Poco después de la comparecencia de Trump, el ex vicepresidente de Estados Unidos y aspirante presidencial demócrata, Joe Biden, consideró que sus palabras sobre Floyd son «despreciables».

Biden recordó que el mandatario estaba hablando «de un hombre que fue asesinado de manera brutal por un acto de violencia sin sentido y por una gran corriente de injusticia que se ha metastatizado» bajo el mandato de Trump, al que culpó de intentar dividir a Estados Unidos por raza, religión y etnia.

«Las últimas palabras de George Floyd fueron: 'No puedo respirar, no puedo respirar'. Que un presidente intente poner cualquier otra palabra en la boca de George Floyd, francamente me parece despreciable», afirmó Biden, que apareció ante la prensa rodeado de banderas estadounidenses.

También criticaron al mandatario legisladores demócratas, como el senador Mark Warner.

Según una encuesta publicada este viernes por la radio y la televisión públicas de Estados Unidos, el 67% de los estadounidenses creen que Trump ha incrementado las tensiones raciales, mientras que solo el 18% atribuyen al mandatario una mejora en ese aspecto.

Entretanto, la ciudad de Washington D.C. despertó esta mañana adornada con un mural de letras amarillas pintado en el asfalto con el lema "Black Lives Matter" ("Las vidas de los negros importan").

Las letras ocupan dos bloques frente a la plaza de Laffayete, donde el lunes las fuerzas de seguridad dispersaron con gases una protesta pacífica para que Trump pudiera hacerse una foto en una iglesia cercana.

Además, la alcaldesa de Washington D.C., la demócrata Muriel Bowser, ordenó que una parte de la calle 16 frente a la Casa Blanca pase a denominarse "Black Lives Matter".

El gesto ha generado críticas por parte de los activistas de ese movimiento en la capital, que creen que Bowser, que es afroamericana, ha tomado esas acciones para «distraer de los cambios políticos reales» que exigen.

«Esto es una teatral distracción de los cambios políticos reales. Bowser ha estado repetidamente en el lado equivocado del Black Lives Matter DC. Esto es para apaciguar a los liberales blancos mientras ignora nuestras demandas», expresaron los activistas en Twitter.

Los militares se retiran de la capital

Asimismo, este jueves comenzaron a regresar a sus bases los 1.600 soldados que el Pentágono había desplegado en la capital el lunes después de que el día anterior se registraran disturbios y saqueos.

De acuerdo a las cadenas CNN, CBS y ABC, los soldados volverán a sus bases en Fort Bragg (Carolina del Norte) y Fort Drum (Nueva York).

Actualmente, las autoridades locales de Estados Unidos han movilizado a 41.500 reservistas de la Guardia Nacional para responder a las protestas en 33 de los 50 estados y en Washington D.C.

Para este fin de semana, están previstas varias manifestaciones, entre ellas una marcha el sábado en las cercanías del Congreso.