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Josep Borrell va a por lana a Bielorrusia y sale trasquilado con tijeras catalanas

Ir a por lana y salir trasquilado, dice el refrán. Algo así le ha sucedido al actual representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell. Criticó al Gobierno de Bielorrusia por su represión contra los manifestantes, pero rápidamente le han recordado que aplaudió las cargas y los heridos causados por la Policía española en Catalunya el 1 de octubre de 2017.

Josep Borrell, junto a Albert Rivera e Inés Arrimadas, en la manifestación españolista una semana después de la represión contra el referéndum catalán. (Jagoba MANTEROLA / FOKU)

El actual representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, expuso ayer su postura, y por extensión la de la UE, sobre lo que está sucediendo en Bielorrusia tras la aplastante y a la vez dudosa victoria electoral del eterno Alexandr Lukashenko.

«La desproporcionada e inaceptable violencia de estado contra manifestantes pacíficos en Bielorrusia debe detenerse inmediatamente, y los derechos fundamentales han de ser respetados. Es esencial que los votos de las elecciones presidenciales sean contados con precisión y que los resultados reflejen la decisión del pueblo», clamó Borrell desde su cuenta de Twitter.

El mensaje se le volvió rápidamente en contra como un boomerang. Y es que han sido cientos y cientos las réplicas que le recuerdan al veterano miembro del PSOE su papel y el de su partido en la represión del referéndum del 1 de octubre de 2017 en Catalunya.

Si bien entonces en Madrid gobernaba el PP, Borrell fue uno de los oradores en la movilización celebrada una semana después en Barcelona por la unionista Sociedad Civil Catalana. Y más tarde, con Pedro Sánchez ya en Moncloa, aprovechó su cargo de ministro de Asuntos Exteriores para seguir justificando las trabas a la libre decisión del pueblo catalán.

El ex presidente de la Generalitat Carels Puigdemont, en el exilio tras aquel referéndum, le ha espetado que «su partido y su rey dieron respaldo a una extrema violencia contra pacíficas protestas en Catalunya. Usted no tiene autoridad moral frente a uno de los regímenes más crueles en Europa. Es por esto que la crisis catalana es una cuestión europea».

Su sucesor, Quim Torra, entiende que el contenido del tuit de Borrell «es correcto», pero su autor es «un perfecto ejemplo de cinismo despreciable», ya que «aplaudió y defendió la violencia contra votantes catalanes el primero de octubre».