Antes de la vacuna iban ocho de cada cien contagiados al hospital, ahora solo dos
Aunque la variante delta es capaz de enviar más gente al hospital que cepas anteriores, actualmente el porcentaje de personas contagiadas que acaban muertas u hospitalizadas se ha reducido en un 75%, según el Instituto de Salud Pública y Laboral de Nafarroa (Ispln).
La vacunación parcial de la población lleva tiempo haciéndose notar. El porcentaje de ingresos hospitalarios por cada caso que se detecta se ha reducido a la cuarta parte con respecto a otras épocas. Antes, de cada cien casos detectados, los hospitales acababan recibiendo más de ocho pacientes; actualmente, esta cifra ha caído a menos de dos (1,9).
El dato se ha calculado en función de los contagios de las cuatro semanas anteriores. Su reducción en un 75% es menor que la de la efectividad real de la vacuna, en tanto que son datos reales basados en un conjunto poblacional que no se ha vacunado totalmente. A fecha de ayer se había vacunado por completo el 64% de la población (incluidas todas las edades), pero hay que tener en cuenta que este indicador de hospitalizaciones toma en cuenta las cuatro semanas previas, por lo que el porcentaje medio vacunado es algo menor.
Según los últimos datos del Ispln, la efectividad promedio de las vacunas en Nafarroa está siendo del 63% con una dosis y del 78% con pauta completa para prevenir casos sintomáticos del covid, y del 78% con una dosis y del 91% con vacunación completa para prevenir ingresos hospitalarios.
Cada semana, este órgano actualiza estos números y lo que se ve es cierta mejoría en cuanto a la protección. Con datos al 27 de junio (hace seis semanas), la efectividad promedio para evitar síntomas con una dosis era del 45% (ahora 63%) y del 76% con dos dosis (ahora 78%). Las cifras cambian porque se trata de mediciones en tiempo real. Y como la población vacunada cada vez es más joven, la respuesta de su sistema inmune tras ser inoculada es mejor.
Es más que posible, de hecho, que la mejoría a la hora de evitar ingresos hospitalarios cuando termine la campaña de vacunación a la población general vaya incluso más allá del 91%. Esto es así porque las vacunas evitan los contagios. No es solo que la gente enferme menos cuando se contagia, sino que con pauta completa lo más habitual es no acabar contagiado. La última actualización de la efectividad de los sueros del Ispln indica que una única dosis previene por completo de la enfermedad en un 56% de las ocasiones y que las dos dosis son capaces de evitar la infección a un 70% de los inoculados. Este segundo efecto positivo, el más importante para contener al virus, no se aprecia si se miran únicamente contagios y hospitalizaciones. Pero ahí está.
Queda por aclarar por qué en la gráfica que acompaña a ese artículo hay dos olas. La subida que se dio entre las semanas 7 y 14 coincide con el momento en el que irrumpió la cepa británica, pues su tasa de hospitalización era más alta que con las variantes que circularon antes.
En la semana 27 se inició otra curva ascendente, si bien mucho más tenue. Aquí lo que se registra es la entrada de la variante delta, cuya tasa de hospitalización resulta, a su vez, mayor que la de la británica. Aparentemente, los motivos por los que la subida es más plana es que hay más gente vacunada que en marzo, cuando llegó la británica, así como que la población que se contagió en junio tenía un perfil mucho más joven, lo cual también afecta a la tasa de hospitalización.