Chelsea y Benfica se clasifican a cuartos de la Champions tras eliminar a Dortmund y Brujas
Los londinenses le han dado la vuelta a la eliminatoria tras el 1-0 de la ida y este martes han vencido 2-0, mientras que los portugueses, que ya ganaron 0-2 en Brujas, no han tenido piedad del equipo belga, al quien han vuelto a golear (5-1).
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Chelsea y Benfica se han convertido en los primeros equipos clasificados para los cuartos de final de la Champions League 2022-2023 tras eliminar en la vuelta a Borussia Dortmund y Brujas, respectivamente. Algo más sencillo lo han tenido los portugueses en toda su eliminatoria, ganando 0-2 en la ida y 5-1 esta noche.
Más sufrida y laboriosa lo ha tenido un Chelsea que respira. Descartado prácticamente de todo y con Graham Potter balanceándose en un hilo muy fino, el equipo Blue ha superado al Borussia Dortmund, avanza a cuartos de final (2-1 en el global) y sueña con una Champions League que hace no tanto parecía imposible y que ahora está un poco más cerca.
Los ingleses han levantado el 1-0 de la ida con goles de Raheem Sterling y Kai Havertz, en un penalti que ha tenido que repetir, en un partido en el que ha vuelto a quedar en evidencia la falta de gol de los londinenses, pero en el que la insistencia, tras una decena de disparos a puerta, ha terminado por pagar.
Los de Potter, que salva el cuello, se meten por tercera temporada consecutiva en cuartos de final de la Champions y dan aire a una temporada en la que esta competición es lo único a lo que pueden agarrarse.
Lo sabía la afición y por eso ha calentado la previa hasta rozar la intervención policial en los alrededores de Stamford Bridge, donde el azul de las bengalas teñía el aire. Para darle más epicidad al encuentro, este ha tenido que retrasarse diez minutos porque el autobús del Dortmund ha llegado tarde al estadio.
La tardanza no ha enfriado a un Stamford Bridge que ha cambiado rápido de color, al amarillo de las bengalas de la caliente afición germana. Pero en el campo era otra historia, el Chelsea, empujado por el ambiente de las grandes noches europeas, ha empezado a llegar a portería con asiduidad.
Un paradón de Meyer a Joao Félix, una volea de Havertz al palo, un golazo del alemán anulado por fuera de juego previo de Sterling... El torrente de ocasiones fallidas era un claro reflejo de lo que es este Chelsea, carente de un nueve puro y con muy poca confianza de cara a portería.
Ni siquiera el 1-0, al filo del descanso, no se ha librado de ese aire de aleatoriedad que impregna cada ataque de los Blues. Chilwell ha ganado la línea de fondo tras un jugadón de Havertz y Sterling ha errado su primer disparo con una patada al aire. La suerte, esa que no se ve por el Stamford Bridge desde hace tiempo, le ha sonreído y la pelota ha seguido en sus pies. Se la ha llevado a trompicones ante un central y ha fusilado a Meyer.
Ha sido un gol liberador, pero no suficiente para tumbar una maldición, porque nada más salir del descanso, Chilwell ha forzado un penalti por mano de Wolf. No lo ha visto el árbitro, sí el VAR.
Havertz, tirador tras la marcha de Jorginho, lo ha mandado al palo. Un clásico de este Chelsea, la suerte miraba para otro lado. Sin embargo, el VAR ha advertido algo, una invasión de área. Se ha tenido que repetir la pena máxima y Havertz ha optado por el mismo lado, pero unos centímetros más alejado del palo. Esta vez sí ha habido gol. La primera vez desde el 27 de diciembre que el Chelsea anota dos goles en un partido.
Lo han intentado los alemanes a la desesperada, pero sin ningún tipo de fuelle y energía; apenas un par de ocasiones erradas por Bellingham ha sido el bagaje del arreón de treinta minutos finales del Dortmund, que desaparece de Europa a la vez que emerge un Chelsea irregular pero que ya está entre los ocho mejores del continente.

Benfica-Brujas (5-1) (7-1 en el global)
Tras frenar en la fase de grupos a gigantes como el París Saint-Germain (PSG) de Messi y Mbappé o la Juventus de Turín, el Benfica ha vuelto a reivindicarse y a protagonizar una gran noche europea.
En la ida en Bélgica, los lisboetas ya tomaron ventaja con un 0-2, pero en casa han aplastado a su rival y han asegurado su presencia en cuartos al imponerse por 7-1 en la eliminatoria.
La gran figura ha sido el portugués Gonçalo Ramos, que, con un doblete y una asistencia, ha liderado a un Benfica que ha hecho gala de su juego ofensivo.
El club luso ha tomado la iniciativa y ha celebrado en el primer minuto, tras un buen taconazo de João Mário que ha levantado al estadio, pero un fuera de juego señalado por el VAR ha aguado la fiesta en Lisboa.
Ante la temprana señal de peligro, el Brujas no se ha achicado y ha estado a punto de marcar en la jugada siguiente. En una grave crisis de resultados, los campeones belgas se han tomado este encuentro de vuelta como si de una final se tratase y han preferido presionar alto y arriesgar sobre el terreno de juego.
Pero este planteamiento de todo o nada, a pesar de llegar a la portería contraria, ha permitido espacios que el Benfica ha sabido aprovechar, especialmente a través de la velocidad de jugadores como Mário o Grimaldo.
La valiente resistencia del Brujas ha acabado por sucumbir en el minuto 37. En un contraataque, un centro de precisión del portugués Gonçalo Ramos ha encontrado en el área a su compatriota Rafa Silva que, rodeado de defensas y con Mário libre, ha optado por un difícil remate que ha encontrado el fondo de la red.
Los espacios concedidos por los belgas han vuelto a resultar fatales en el minuto 45, cuando Ramos ha demostrado por qué es uno de los delanteros más cotizados de Europa al deshacerse de tres defensas en el área y poner el 2-0 en el marcador.
Los lisboetas han levantado el pie del acelerador en el inicio de la segunda parte, pero en el 57, de nuevo Gonçalo Ramos, firmó el doblete y el 3-0.
En el minuto 71 João Mário ha anotado el 4-0 de penalti y la manita ha llegado en el minuto 77 por medio del brasileño David Neres, un gol que ha sido anulado por fuera de juego pero validado tras una consulta del VAR.
Aun así, el Brujas ha logrado subir un "cameo" al marcador tras un disparo colocado del neerlandés Meijer en el 87. Un bonito tanto que llegó tarde para el equipo, lejos de aquel que causó dolores de cabeza al Atlético de Madrid y al Oporto en la fase de grupos.