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Osasuna regresa al baluarte de El Sadar, donde se mantiene invicto después de tres partidos

Un Osasuna de dos caras en función de si ejerce de anfitrión o visitante regresa al baluarte de El Sadar (sábado, 16.15, Movistar+), donde se encuentra invicto, para recibir a un Las Palmas en horas bajas, penúltimo y tras 224 días sin ganar en Primera.

Pese a ser el último en llegar, Boyomo se ha asentado en el eje de la zaga rojilla. (Osasuna)

Osasuna vuelve a encomendarse a su parroquia para lamerse las heridas que le están provocando sus encuentros como foráneo, con dos derrotas y siete goles encajados. Sin ir más lejos, en Vallecas el Rayo le remontó este lunes en una segunda parte de los rojillos para olvidar.

Hasta el momento, El Sadar es una historia diametralmente opuesta. Dos victorias frente a Mallorca y Celta, y un empate ante un Leganés al que también le pudo ganar con dos claras ocasiones de Bryan.

Esa condición de baluarte del estadio iruindarra es lo que quiere seguir explotando una escuadra navarra que recibe a un Las Palmas deprimido, que no conoce la victoria en lo que va de campeonato y que acumula nada menos que 224 días sin saber lo que es ganar en Primera.

Dinámicas ambas que inclinan a pensar en un nuevo triunfo local, pero que para materializarlo mucho tendrán que mejorar las prestaciones del bloque de Vicente Moreno, a tenor de lo que se pudo ver en el segundo tiempo de Vallecas.

Al menos, el técnico valenciano dispone de todos sus efectivos disponibles –salvo los lesionados Iker Muñoz y Kike Barja–, donde cabe destacar la recuperación de Ante Budimir, que podría volver a la titularidad, pese a que Raúl anotó en el estadio rayista.

La incógnita es si también habrá más movimientos en otras líneas. Sergio Herrera parece inamovible en portería y la línea defensiva, casi intocable, a no ser que Juan Cruz pueda reemplazar a un Bretones que acusó su inexperiencia en la categoría ante el cuadro vallecano.

Tampoco sería descartable que Rubén Peña, quien remató un cabezazo al palo que pudo ser el 2-2 este lunes, salte de inicio, siendo el posible damnificado el otro Rubén, García, quien, aunque lo intentó, no estuvo muy afortunado en ese último encuentro.

Por historia, Las Palmas siempre había sido un rival asequible, pero esa tendencia ha ido variando en las últimas ocasiones que rojillos e isleños se han visto las caras. Así, en los más recientes cuatro partidos ligueros –dos en Primera y otros dos en Segunda– en los que se han medido en El Sadar, se han repartido a cada triunfo y dos empates.

El equipo canario, que ha encajado en los cinco envites ligueros que ha disputado hasta ahora, contará con la importante ausencia del central Álex Suárez, aquejado de un esguince en su tobillo izquierdo.

Ser los mejores en casa

Caso de ganar, Osasuna se convertiría «en el mejor equipo de LaLiga en casa», una posibilidad que «hay que aprovechar» y que ha calificado de «palabras mayores» Vicente Moreno. Es un acicate añadido para sumar tres nuevos puntos en Iruñea.

El preparador de Massanassa ha considerado que es «una suerte» volver a jugar en El Sadar, un escenario donde se sienten «tan arropados y tan fuertes». «Estamos siendo muy fuertes en casa y eso te da seguridad y confianza. Es un disfrute poder jugar en El Sadar, porque sabes que ese plus lo tienes», ha añadido.

En cuanto al mal bagaje foráneo, ha contrapuesto que «el equipo, en general, defiende bien. En eso no tengo preocupación, pero queremos recibir menos», en referencia a la decena de dianas que ha encajado en cinco jornadas.

También ha hablado sobre el estilo de su bloque, para argumentar que «te condiciona el rival. Siempre está el adaptarte a lo que te vas encontrar, hay momentos que sale bien y estás cerca de ganar, y otros en los que tu oponente quiere lo mismo y no estás tan acertado. Todo condiciona».

Finalmente, ha analizado al Las Palmas, un adversario que, «ganando, perdiendo o empatando, tiene fases que, por calidad y modelo de juego, cuenta con la capacidad de quitarte el balón y hacerte sufrir. No hay ninguna duda de que habrá momentos para todo. Se trata de ser los protagonistas».