Foto inédita de «mayoría progresista» con fondo de paradojas
La «mayoría progresista del Parlamento» se quedó ayer en una imagen que no saltó al diario de sesiones, pero EH Bildu, PSE y Sumar quisieron voluntariamente que se fotografiara y saliera en televisión. Algo querrá decir. Pero ayer quedó todo diluido en un conjunto de paradojas.
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EH Bildu, PSE y Sumar ofrecieron juntos ayer una foto inédita para «visibilizar la mayoría progresista del Parlamento» que de momento no irá más allá. El PP retiró su proposición contra el centro de Arana -no por no perder la votación, a lo que está acostumbrado-, sino porque la imagen que iba a dejar el Pleno, con PNV, PP y Vox votando contra la enmienda de la izquierda, no era la que buscaba.
El PNV, por su parte, consideró que el PSE era coherente con su posición anterior, mientras EH Bildu y Sumar habían pasado de estar contra el «macrocentro» a estar «a favor», cuando la enmienda no defiende ningún macrocentro.
De atribuir a alguien una evolución (en este caso positiva), habría que hacerlo al PSE; y los propios jeltzales acabaron votando que no a la única iniciativa contra Arana que se llevó al Pleno, porque era de Vox.
Paradojas a las que puede sumarse que el portavoz parlamentario del PNV, Joseba Díez Antxustegi, acusara a EH Bildu y Sumar de «meter una cuña entre los socios de gobierno» y como si el PSE fuera menor de edad o sin voluntad propia; o que la parlamentaria del PP Laura Garrido criticara que el resto de partidos no debatieran sobre el centro de Arana aprovechando el punto de Vox cuando ella misma había retirado su proposición no de ley.
«SORPRENDENTE MANIOBRA»
EH Bildu, PSE y Sumar llevaban cierto tiempo trabajando su enmienda común con discreción y, después de que el miércoles se la comentaran al PNV para ver si se sumaba -porque tenía ganchos a los que podría agarrarse-, llegó a un periódico, provocando que otros medios que conocíamos su contenido también lo publicáramos, como no podía ser de otra manera.
El PP vio que su iniciativa iba a ser sustituida por otra totalmente contraria y que, además, el PNV -con quien lleva tiempo compitiendo por quién se opone más al centro- iba a quedarse a su lado, por lo que optó por retirar la proposición y abortar el debate.
Ante esto, ayer las parlamentarias Amancay Villalba, de EH Bildu; Patricia Campelo, del PSE; y Jon Hernández, de Sumar, comparecieron juntas en la sala de prensa para denunciar la «sorprendente maniobra parlamentaria» hecha para «evitar que el Parlamento Vasco expresara, de forma mayoritaria, una posición constructiva sobre la acogida de personas solicitantes de asilo y sobre el proyecto del centro de protección internacional en Arana».
«VISUALIZAR LA MAYORÍA PROGRESISTA DEL PARLAMENTO»
EH Bildu, PSE y Sumar, las tres fuerzas firmantes de la enmienda transaccional que iba a ser aprobada en el pleno de ayer, quisieron aparecer juntas ante los medios, con un texto acordado entre las tres, «con el objetivo de visibilizar la mayoría progresista del Parlamento y su compromiso por abordar este debate desde la responsabilidad, la defensa de los derechos humanos y la apelación al diálogo y al consenso social e institucional».
Añadieron que «vivimos tiempos oscuros en los que el auge del autoritarismo nos obliga a ser especialmente responsables a la hora de afrontar debates complejos. Por eso, hoy volvemos a manifestar que no todo vale por un puñado de votos y que no son aceptables los discursos que, anteponiendo intereses partidistas, alimentan posiciones que ponen en riesgo la cohesión social».
A continuación, EH Bildu, PSE y Sumar leyeron el texto de la enmienda en el que defienden «los derechos humanos» y «la acogida responsable»; instan al Gobierno español a consensuar con Lakua, Diputación y Ayuntamiento «el diseño, desarrollo y gestión de los recursos y servicios vinculados al proyecto»; proponen «el diálogo con el tercer sector social local»; y «establecer los canales de información y participación ciudadana, así como los espacios de cooperación y coordinación que garanticen su encaje dentro del Pacto Social Vasco para la Inmigración y el Modelo Vasco de Acogida».
Como puede comprobarse, es intencionado decir que esa enmienda y quienes la suscriben apoyan «el macrocentro».
EL PP SE ATRIBUYE SER LA VOZ DE GASTEIZ Y ARABA
A la entrada del Parlamento, la portavoz del PP, Laura Garrido, explicó que su partido «no quería que la enmienda acordada por EH Bildu, PSE y Sumar saliera adelante» y por eso retiraron su proposición. Según sus palabras, el texto consensuado entre esas formaciones «va en contra del sentir mayoritario de la ciudadanía vitoriana y alavesa, que no quiere ese centro».
Cabe recordar que en las elecciones municipales EH Bildu fue la primera fuerza en Gasteiz y el PSE, la segunda. Orden que se invirtió en Araba en los siguientes comicios, que fueron los del Congreso. El PP es tercera fuerza, así que lo tiene difícil para atribuirse ser la voz del «sentir mayoritario» de gasteiztarras y alaveses. En la recogida de firmas que hizo entre junio y julio dijo haber logrado el apoyo de casi 8.000 en una ciudad de 261.494 habitantes. El 3,0%.
A Laura Garrido le queda el consuelo de que como, según dijo, el PP «va a gobernar en España más pronto que tarde, este centro de refugiados no se va a construir».
EL PNV SE ATRIBUYE LA COHERENCIA
También habló antes del pleno el portavoz del PNV en el Parlamento, Joseba Díez Antxustegi, quien aseguró que su partido había presentado una enmienda en contra del centro, afirmando que siempre ha sido claro: «Estábamos en contra hace un año, hace dos años, lo estamos hoy y vamos a seguir estándolo en el futuro, porque nosotros hablamos claro y decimos las cosas que pensamos donde toca y no rehuimos el debate».
Díez Antxustegi afirmó que los únicos partidos que han sido «coherentes» ante este tema han sido el propio PNV y el PSE. «El PNV ha estado siempre en contra del centro y hoy lo iba a defender así; y el PSE siempre ha estado a favor y hoy lo iba a defender así».
El portavoz del PNV afirmó que «quienes tienen que dar explicaciones son otros grupos». Y señaló a EH Bildu y Sumar, de los que dijo que «han pasado de estar en contra del macrocentro a estar a favor, simplemente para meter cuña entre los socios del gobierno, por tacticismo y estrategia electoral».
También criticó la «incoherencia» del PP después de «meses de teatro y de recoger firmas. Hoy, cuando tocaba debatir el tema en el Parlamento, retira la iniciativa».
En cuanto a las consecuencias que pueden tener las posiciones y alianzas diferentes de PNV y PSE, Joseba Díez Antxustegi aseguró que se trata de dos partidos que «en determinadas materias pueden votar diferente», pero que en todo caso el Gobierno de Lakua tiene «estabilidad».
PLENO SOLO CON LA PROPUESTA DE VOX
La propuesta del PP iba a debatirse conjuntamente con otra de Vox que ninguna formación había enmendado. Así que todo quedó en el discurso xenófobo de la parlamentaria ultraderechista, que no dudó en unir refugiados, migrantes y criminalidad.
Y el único grupo que intervino, el PP, se quejó de que el resto de partidos no participaran, lo que levantó murmullos en la Cámara, dado que ellos mismos habían retirado su propuesta.
El PP apoyó la propuesta de Vox y todo el resto de grupos votó en su contra. Una imagen ya tradicional, que no refleja los bloques que hay sobre el centro de Arana, foto que tendrá que madurar todavía para ser un día revelada.