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Entre Pablo Laso y Saski Baskonia, una mala racha vigente desde el 17 de diciembre se romperá

El entrenador de San Viator ganó su único partido hasta ahora con el cuadro otomano el 17 de diciembre, en la cancha de Zalgiris Kaunas. La última victoria baskonista lejos del Buesa Arena en la Euroliga data del 17 de diciembre... de 2024, con Pablo Laso en el banquillo del Baskonia.

Pablo Laso da indicaciones a Tim Luwawu-Cabarrot y Trent Forrest. (Endika PORTILLO | FOKU)

El actor Ben Johnson –nada que ver con el velocista canadiense de los años 80, cazado en positivo por anabolizantes tras ganar el oro de los 100 metros lisos en Seul 1988– es el viejo sin nombre del Western «Muerde la bala» –Richard Brooks, 1975–, que narra la salvaje carrera a caballo financiada por un periódico por el Salvaje Oeste estadounidense de principios del Siglo XX.

El personaje de Johnson, perdido, sin oficio ni beneficio después de una larga vida errante, vaga por la noche en pos del final de una etapa, cuando le toca vadear un río bien profundo y no se ve un puente ni una pasarela por ninguna parte. Para no quedar retrasado, decide hacer saltar al río junto con su caballo. «O tú o yo encontraremos el camino», le dice a su jamelgo, quien logra cruzar el río, a costa de quemar las escasas fuerzas del viejo sin nombre.

Pues bien, este jueves a las 18.30 Saski Baskonia y Pablo Laso, flamante entrenador de Anadolu Efes, se van a ver las caras en esta enloquecida carrera a ninguna parte que a veces parece la Euroliga, y definitivamente, uno o el otro encontrarán el camino hacia la victoria.

Que no es poca cosa, porque están atascados los dos desde el 17 de diciembre. O mejor dicho, Pablo laso ganó su primer partido el pasado 17 de diciembre, un esperanzador 64-87 en la pista de Zalgiris Kaunas, para luego caer de forma consecutiva ante Dubai –en casa–, Asvel Villeurbanne, Estrella Roja –reencuentro de Laso con Moneke–, Paris Basketball y Armani Milano. Cinco derrotas, tres de ellas en casa. Como para frotarse las manos siendo visitante.

Aunque comparado con la «marcha imperial» del Baskonia lejos de Zurbano, lo de Laso en tierras otomanas es un paseo entre las flores. Con el propio Laso en el banquillo, los gasteiztarras se imponían en Belgrado al Maccabi por 85-95, también un 17 de diciembre, pero de 2024.

Así están las cosas: Saski Baskonia decimosexto, con un balance de 7-16 y un juego por momentos mejor, sobre todo en ataque, aunque la defensa últimamente haya perdido prestaciones. Anadolu Efes decimoctavo, con un triunfo menos y sin que el «efecto Laso» haya cambiado nada tras la marcha de Igor Kokoskov, menos aún a sabiendas de que su juego interior está agarrado con pinzas ante las de Papagiannis, así como la de Shane Larkin para el puesto de base. A esto hay que sumar las dudas de los franceses Vincent Poirier y De Isaiah Cordinier, que no disputaron el último encuentro de la liga turca. Mientras, los gasteiztarras seguramente tengan la baja de Markus Howard, quien, según Paolo Galbiati, se perderá «dos o tres semanas» por una lesión muscular, algo que el club tampoco ha confirmado ni desmentido, amén de la ausencia de Tadas Sedekerkis a quien le debe restar un mes de baja tras operarse del tobillo.

«El mejor entrenamiento»

Lo cierto es que en la Liga ACB Saski Baskonia sí ha encontrado el camino a la victoria, como se vio el domingo pasado en Girona. Y con tres días para poder trabajar antes de viajar a Estambul, Paolo Galbiati afronta este partido con optimismo, a pesar de todo.

«Ayer –por el martes– el mejor entrenamiento del año», ha dicho el técnico lombardo antes de salir hacia tierras turcas, satisfecho por el trabajo de sus jugadores.

En estos días han podido trabajar la defensa de los bloqueos que practica el conjunto de Pablo Laso, una situación que «no es fácil» a su juicio.

A pesar de la lesión de Larkin, Efes «es un equipo con mucho talento con jugadores en un perímetro increíble», ha avisado Galbiati, quien ha puesto el foco en Saben Lee, el exbaskonista Rodrigue Beuabois o Nick Weiler-Babb y en la capacidad física y atlética de su juego interior.

Pese a que el Baskonia está en la zona baja, el técnico baskonista ha negado en redondo que necesite motivar a su plantilla. «Es nuestro trabajo y nuestra pasión», ha argumentado el técnico azulgrana, quien ha confesado que «es un honor» medirse a Pablo Laso.

Habrá que ver quién rompe su racha del 17 de diciembre al final del partido del Turkcell Basketball Development Center. Al final, uno u otro encontrará el camino a la victoria.