Moneke y Codi Miller-McIntyre regresan a Gasteiz con un Estrella Roja «divertido e intrigante»
Paolo Galbiati solo recupera a Radzevicius de cara al duelo de este miércoles ante la escuadra serbia, inmersa en la pelea por colarse entre los diez primeros de la Euroliga. No obstante las bajas, Paolo Galbiati no renuncia a intentar sumar la mayor cantidad de triunfos posible.
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La vorágine de la Euroliga sigue su curso. Restan seis jornadas para terminar la Fase Regular de la competición europea y, como no podía ser menos, toca jornada doble aunque en esta ocasión sea en casa. Antes de afrontar vía «trágala» el duelo del viernes frente al Hapoel Tel Aviv a puerta cerrada, los de Paolo Galbiati afrontan un duelo que, de no ser porque los gasteiztarras no tienen nada que hacer en esta Euroliga, debiera ser un encuentro realmente atractivo, sobre todo con la llegada de dos exbaskonistas como Codi Miller-McIntyre y Chima Moneke.
«Estrella Roja es uno de los equipos más divertidos e intrigantes de esta Euroliga», ha definido Paolo Galbiati al conjunto de los «Gitanos» de Belgrado, quien pelea por colarse en el play-in, e incluso en los play-offs de esta Euroliga. Y es que los entrenados por Sasa Obradovic suman 18 victorias, por lo que ocupan la novena posición, empatado con el Barça –décimo– pero también con Zalgiris Kaunas –sexto–, Mónaco y Panathinaikos.
«El juego del Estrella Roja es intrigante porque es muy moderno. Sus jugadores pueden jugar en posiciones distintas, tiene mucho atleticismo, Codi Miller-McIntyre es uno de los mejores jugadores, Nwora es increíble que puede jugar al ‘dos’, ‘tres’ y ‘cuatro’, Ojeleye puede amoldarse a jugar de ‘tres’, ‘cuatro’ y ‘cinco’, pueden correr y atacar el aro como animales, tienen tiradores... Es un equipo muy moderno y muy divertido», ha insistido el técnico lombardo, quien de cara a este duelo del miércoles a las 20.30 recupera solo a Gytis Radzevicius.
«Ni Howard, ni Kurucs van a poder jugar», ha advertido, amén de aclarar que la presencia del ala-pívot letón en la convocatoria del encuentro frente a Girona fue una suerte de «apoyo espiritual» hacia los compañeros.
En todo caso, Paolo Galbiati ha sido claro y ha huido de cualquier excusa. «Tenemos que ganar todos los partidos posibles. Cada encuentro es un kilómetro más en esta maratón y hay que competir», ha destacado.
Santo y demonio
Se espera un recibimiento radicalmente opuesto a Codi Miller-McIntyre y a Chima Moneke. El base llegó a Gasteiz desde un perfil muy bajo y para ser el suplente de Nico Mannion, pero amén de la espantada del base italiano, logrando además un triple doble con la camiseta gasteiztarra. «El Lobo» dio además un par de victorias con tiros ganadores frente a Olympiacos –en El Pireo– y Panathinaikos –en Zurbano–, logrando conectar con el público para irse con el cariño de la afición cuando pudo lograr el contrato de su vida en el salto al Estrella Roja.
Chima Moneke llegó a ser el favorito de la afición en un momento dado, pero el peculiar carácter –cercano a veces, arisco otras– del nigeriano terminó de erosionar la relación con Saski Baskonia, al punto de que en sus habituales apariciones en redes sociales trataba de marcar distancia respecto del cariño de la grada, una suerte de ubicarse en que «todo es negocio» sin que viniese demasiado a cuento.
Tanto Moneke como Miller-McIntyre son titulares indiscutibles para Sasa Obradovic y estos responden con los números en la mano: 12,2 puntos, 7,2 asistencias y 4,5 rebotes de media para el base y 14,1 puntos y 6,8 rebotes para Moneke. Un Moneke que se perdió la última jornada liguera debido a problemas en la espalda, pero que a lo largo de esta semana viene entrenando con normalidad.
En el encuentro de ida Estrella Roja se impuso por un 90-72 algo engañoso, toda vez que el Baskonia se mantuvo en cabeza hasta el descanso. Pero el partido se rompió con un parcial de 32-15 en el tercer cuarto. El «Lobo» Miller-McIntyre anotó 20 puntos, por 12 de Moneke, siendo uno de los cinco jugadores del cuadro serbio en anotar 10 o más puntos, haciendo inútiles los 24 tantos de Tim Luwawu-Cabarrot.
«No aprendimos nada de la Historia»
A cuenta del partido ante Hapoel de Tel Aviv, Paolo Galbiati ha indicado que «se notará mucho» la ausencia de la afición al jugarse el duelo a puerta cerrada. Sin embargo, el preparador baskonista ha querido ser un poco más incisivo sobre la tensión bélica provocada por Israel en Palestina e Irán.
«Son solo partidos. El problema son las guerras. Estamos en 2026 y no hemos aprendido nada de la Historia. Las guerras son una mierda. Solo benefician a los ricos. El problema más grande no es el partido, sino las personas que están muriendo. Las personas que van a sufrir. Mi único pensamiento del tema está en ellos», ha sentenciado.