EEUU intentará «desmantelar» la CPI tras año y medio de acoso a sus jueces
Washington anunció este lunes una campaña de vetos, sanciones y presión diplomática para acabar con la Corte Penal Internacional, a cuyos jueces y fiscales lleva año y medio castigando desde que el tribunal ordenó arrestar a Benjamin Netanyahu.
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El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, anunció ayer una campaña diplomática para «desmantelar» la Corte Penal Internacional, a la que acusa de amenazar la soberanía estadounidense. «Lo haremos paso a paso, si es necesario», afirmó en una columna en ‘The Wall Street Journal’ y confirmó después en un comunicado.
El plan del Departamento de Estado incluye prohibir la entrada a suelo estadounidense al personal de la Corte, ampliar las sanciones contra sus miembros y presionar a los aliados de Washington, en especial a los que «disfrutan del paraguas de seguridad» estadounidense, para que abandonen el organismo.
The International Criminal Court seeks to become the unaccountable arbiter of a new global law — empowered to prosecute and arrest our citizens at will and existentially threaten American sovereignty.
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) July 13, 2026
We will teach the ICC the full meaning of American resolve. pic.twitter.com/2egHK1jA98
No se trata de un giro repentino ni sorprendente. Desde febrero de 2025 Washington ha sancionado al menos a once cargos del tribunal, empezando por el fiscal jefe Karim Khan, en represalia por la orden de arresto contra Benjamin Netanyahu por crímenes de guerra en Gaza y por la investigación sobre las tropas estadounidenses en Afganistán. Las medidas incluyen vetos de viaje y congelación de activos, y han alcanzado a jueces de países aliados como el Estado francés y Canadá.
En diciembre, dos jueces de la Corte, de Georgia y Mongolia, fueron sancionados días después de votar en contra de un recurso presentado por Israel. Netanyahu agradeció públicamente a Rubio su ofensiva contra el tribunal.
Así, tres juezas sancionadas ya han demandado tanto al presidente estadounidense Donald Trump como a Rubio en Nueva York. Las medidas, alegan, equivalen a una «pena de muerte financiera». No pueden usar tarjetas de crédito, acceder a servicios bancarios ni, en algunos casos, contratar un seguro médico.
El ataque a la CPI es una pieza más de la cruzada de Trump contra los organismos multilaterales. Desde su regreso a la Casa Blanca, Washington ha abandonado la OMS y el Acuerdo de París, se ha retirado de otras 66 organizaciones internacionales, 31 de ellas del sistema de la ONU, y ha sancionado a relatores como Francesca Albanese por sus informes sobre Gaza.