JAN. 18 2026 CONSUMO Lobbies y fusiones Berta García {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} La Unión Europea está planificando una reforma importante de las normas de telecomunicaciones de cara a la próxima Ley de Redes Digitales. Uno de los puntos calientes es el de las Directrices de Fusiones, es decir, permitir a las compañías europeas de telecomunicaciones que se fusionen y, con ello, los y las usuarias se enfrentarán a subidas de precios, peor calidad de servicios y recorte de elección, amén de menos plantilla trabajadora in situ, al menos continental. Nada nuevo en el tema de fusiones, y ejemplos como el de la banca están frescos todavía, pero la presión de los lobbies de las telecomunicaciones (sobre todo las grandes operadoras monopolistas estatales) es enorme porque gozan de una sombra alargada, y porque nunca han abandonado su deseo de retroceder a su anterior dominio del mercado para aumentar sus márgenes de beneficio. Buscando su interés, han ido recurriendo hasta ahora sin conseguirlo, salvo algunos “ensayos de prueba”, por cierto cercanos, pero optan por bendecir sus intereses de consolidación si hay desregulación, simplificación, algo que solo beneficia a unos pocos actores importantes y perjudicará, y mucho, no solo a nosotras como personas consumidoras, sino al grupo de personas trabajadoras que verán reducidas sus plantillas. Ahora el principal argumento de las grandes compañías de telecomunicaciones es que no pueden invertir en mejorar la conectividad global de Europa a menos que haya una consolidación de mercado. Argumento sin pies ni cabeza porque la liberalización del mercado, en este ámbito concreto, ha permitido que la alta competencia entre los múltiples operadores haya favorecido la oferta de servicios más innovadores (más fibra óptica y radios de cobertura) y sobre todo a precios más bajos para los consumidores.