7K - zazpika astekaria
MÚSICA

Smerz

(Lorne Thomson-Redferns | Getty Images)

El dúo noruego Smerz -compuesto por Catharina Stoltenberg y Henriette Motzfeldt- publica su nuevo trabajo “Big City Life”, un espejo de la existencia urbana y una travesía sonora que captura ese pulso con singular precisión. Publicado por el sello Escho, este segundo álbum de estudio marca un hito en la carrera de una de las propuestas más interesantes de la escena electrónica y pop experimental contemporánea.

Desde sus primeros pasos en la escena con EPs como “Have Fun” y “Okey” y con su debut largo “Believer” como carta de presentación, Smerz ha construido una identidad artística que se sitúa en la intersección del pop, la electrónica, las texturas minimalistas y un lirismo visceral. Con “Big City Life”, Stoltenberg y Motzfeldt retoman y expanden esa exploración, condensando en trece piezas todo lo que significa vivir -y sentir- dentro de un paisaje urbano en constante transformación.

El título mismo del álbum funciona como declaración de intenciones. Un reflejo de ese ritmo urbano que, aunque colectivo en apariencia, está lleno de momentos íntimos, silencios y distancias personales. Según la propia dupla, las canciones de “Big City Life” funcionan casi como fragmentos de un diario. «Algunas son piezas de consejo para nosotras mismas, otras son puertas hacia sueños. Algunas son deseos secretos, otras están escritas para alguien que ya no está aquí. Y otras son predicciones». Esta metáfora de la ciudad como collage de experiencias no solo define la lírica, sino también la forma en que las canciones dialogan entre sí.

Temáticamente, el álbum oscila entre la introspección y la energía expansiva. Canciones como “A Thousand Lies” presentan esa sensación de cuestionamiento interno, casi como una conversación con uno mismo en medio del bullicio, mientras que “You Got Time and I Got Money” -acompañada de un videoclip realizado junto a colaboradores habituales como Benjamin Barron y Bror August Vestbø- despliega un brillo melódico que toma forma en medio de ritmos envolventes. En la línea, temas como “Feisty” o “Roll the Dice” articulan una mezcla de texturas electrónicas, pulsos mínimos y voces que alternan lo contemplativo y lo vivaz.

La construcción sonora de “Big City Life” se afirma en una producción cuidada que sabe combinar sofisticación con una cercanía casi artesanal. Sintes, ritmos programados y líneas de piano de un dedo se entrelazan con la voz de las artistas de manera que la música funciona simultáneamente como paisaje y narración. La intención declarada por Smerz de usar la ciudad como metáfora de relaciones humanas complejas -amor, soledad, amistad, deseo- se traduce en un álbum que respira, se fragmenta y se recompone como la propia vida en una metrópolis.

El lanzamiento de este álbum vino acompañado de piezas visuales y singles previos y su carácter “collage” -como lo describen las artistas- se refleja en sus capas, donde melodías etéreas conviven con ritmos urbanos y una sensibilidad pop contemporánea.



Melody’s Echo Chamber

En su cuarto álbum, Melody’s Echo Chamber inicia un nuevo capítulo vitalista con un disco que celebra el momento presente. Hay una continuidad que recorre el pop psicodélico característico desde su debut homónimo de 2012, pero ahora llega acompañada de una renovación perfectamente ejecutada del equipo de colaboradores. El impresionante elenco de “Unclouded” incluye al maestro sueco Sven Wunder, quien coprodujo el disco y contribuyó a la composición, Josefin Runsteen a las cuerdas, Daniel Ögen de Dina Ögon a la guitarra y Love Orsan al bajo, el baterista británico Malcolm Catto, colaborador de Madlib y DJ Shadow y fuerza motriz de The Heliocentrics. Así como su habitual compañero Reine Fiske, cuyas partes de guitarra pueden escucharse a lo largo de todo el álbum.