JUL. 17 2016 MOTOR El transporte pesado apuesta por el GNL joseba Eizagirre {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Hace escasas fechas asistíamos en Irun a la presentación del primer camión que efectuará una ruta europea de larga distancia utilizando exclusivamente gas natural licuado o GNL, un combustible más eficiente que el gasóleo y que reduce significativamente las emisiones a la atmósfera por lo que, hasta la llegada de las energías renovables, constituye una de las fuentes energéticas con más proyección para uno de los sectores más contaminantes: el transporte de mercancías por carretera. Pero, ¿qué es el gas natural licuado? ¿Cuáles son sus principales características y qué lo diferencia de otros combustibles como el gas licuado del petróleo (GLP) o el gas natural comprimido (GNC)? Pues bien, tanto el GNL como el GNC están constituidos principalmente por metano (el mismo que utilizamos en nuestras casas), mientras que el gas licuado del petróleo o GLP es una mezcla de propano y butano. Todos ellos deben ser licuados o comprimidos para facilitar su almacenamiento y transporte. El GLP puede licuarse fácilmente a temperatura ambiente, mientras que el GNL es muy difícil de licuar, por lo que hay que enfriarlo a muy bajas temperaturas (-162º). El GNC hay que comprimirlo a altas presiones. Desde hace bastantes años, el uso del GLP se ha extendido de una forma considerable en zonas como Latinoamérica, debido principalmente a su menor precio, pero también en países europeos como Italia, de tal forma que la mayoría de las marcas ofrecen una completa gama de coches propulsados por este combustible. En los últimos cinco años, sin embargo, el GNL se está imponiendo por encima del resto de combustibles, sobre todo en el transporte de mercancías por carretera, debido a que su eficiencia es mayor que la del GLP y a que la reducción de volumen que se consigue hace que sea mucho más rentable para el transporte en largas distancias. Es por ello que varias empresas vascas están adaptando su flota a este combustible, como la guipuzcoana Transordizia, uno de cuyos camiones partió el pasado día 4 de julio hacia la ciudad alemana de Hamburgo cargado con dos furgonetas y un vehículo industrial fabricados en la planta de Iveco en Madrid. El camión en cuestión es un Iveco Stralis NP330 de 9,0 litros de cilindrada y 330 caballos de potencia, cuyo motor está preparado para utilizar GNL. Su principal innovación consiste en que está dotado de dos depósitos de combustible en lugar de uno, con lo que se ha conseguido duplicar su autonomía (hasta los 1.300 kilómetros), lo que le permitirá afrontar nuevas rutas hasta ahora imposibles a causa del reducido número de estaciones de repostaje de este combustible. Según indicaron fuentes de la empresa, en los 2.100 kilómetros que separan Madrid de Hamburgo solo dispone de puntos de recarga en Madrid, Olaberria y Amberes. Ventajas medioambientales y económicas. Las ventajas de la utilización de este gas son considerables desde el punto de vista medioambiental. Así, este tipo de motores emiten un 95% menos de partículas que los propulsados por gasóleo, un 70% menos de óxidos de nitrógeno y un 10% menos de CO2, al tiempo que emiten hasta un 75% menos de ruido. Pero también existen ventajas económicas. Pese a que estos camiones pueden resultar un 50% más caros que los diésel (120.000 euros frente a 80.000), el GNL es un 40% más barato que el gasóleo, lo que permite aumentar la competitividad de estos vehículos que consumen cerca de 40 litros a los cien, de tal forma que la reducción de costes totales puede llegar hasta el 10%. La empresa Transordizia, especializada en el transporte internacional de vehículos industriales y cuya flota asciende a 115 camiones, tiene ya encargados cinco vehículos similares a este y su objetivo es aumentar la flota de camiones propulsados por GNL hasta los 25. Incluso tiene previsto instalar una base de suministro de GNL en su sede de Zaisa III, en Irun. La inversión total prevista por esta compañía asciende a 2,5 millones de euros, para lo cual cuenta con el apoyo del Ente Vasco de la Energía (EVE). En el acto de presentación del camión que cubrirá la ruta a Hamburgo, la compañía Iveco, pionera en la fabricación de camiones propulsados por GNL, mostró una unidad de la nueva generación de estos vehículos, un NP400 de diez litros de cilindrada y 400 caballos de potencia. Suecia prueba la electricidad para los camiones La preocupación por el impacto ambiental del transporte de mercancías por carretera está provocando la proliferación de sistemas de propulsión alternativos. Algunos de ellos ya son una realidad, como el gas natural licuado, y otros están aún en fase de experimentación. Es el caso de un tramo de autopista de dos kilómetros en Suecia al que se le ha dotado de un sistema de cables suspendidos similar al de los tranvías y al que se pueden conectar los camiones adaptados. El modelo usado para las pruebas es un Scania G 360, que cuenta con una configuración híbrida paralela, donde un motor que funciona a biofuel de 13 litros y 360 CV trabaja de forma conjunta con un motor eléctrico de 130 kW (177 CV). Este se alimenta directamente de la línea de 700V, o de una pequeña batería de 5 kWh, que le permite moverse durante 3 kilómetros sin el apoyo del cable. Pero el corazón de este sistema se basa en un pantógrafo inteligente dotado de un sensor que le permite conectarse a los cables o desconectarse automáticamente cuando el vehículo circula, por ejemplo, a más de 90 km/h. «Todo el sistema es automático, por eso el camión se conduce como si todo fuese normal. El conductor no tiene que hacer nada, solo tiene que seguir las líneas de la carretera. Si, de repente, aparece un obstáculo puede evitarlo desviándose a la izquierda. El sistema se desconecta automáticamente y el motor vuelve a funcionar con diésel durante la distancia necesaria», asegura Nils-Gunnar Vagstedt, de Scania. Las pruebas de esta autopista inteligente seguirán realizándose durante dos años para que los expertos puedan determinar cuáles son los resultados de este sistema y si se puede establecer en las autopistas de todo el país.