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ELECCIONES DEPARTAMENTALES

El centro-derecha se impone y el voto abertzale rompe sus fronteras

La alianza de centro-derecha resultó la ganadora sin ambages de la segunda vuelta haciéndose con los escaños de ocho de los doce cantones. El PS resistió mejor que lo esperado y consiguió 3 cantones. El otro lo conquistó el tándem del abertzale Iriart con Ayensa. Los apoyos recabados por los candidatos de EH Bai fueron sorprendentes.


Como se esperaba, los candidatos de la alianza de centro-derecha Forces64-UMP fueron los ganadores de la segunda vuelta de las elecciones departamentales celebrada ayer con lo que recuperan el timón del Consejo de Pau que perdieron por primera vez en 2011.

De los 24 consejeros vascos que irán a la capital del departamento, 15 son de esa alianza. Se da la circunstancia de que uno de ellos, Vicent Bru, del canton de Baigura-Mondarrain, tiene como compañera a Isabelle Pargade, que ha reivindicado su independencia política.

Los socialistas han conseguido seis consejeros en tres cantones (Baiona 2, Baiona 3 y Hendaia) y EH Bai tendrá un escaño, el de Alain Iriart, que compartía candidatura con Fabienne Ayensa, alcaldesa de Beskoitze, también elegida en el cantón de Errobi-Aturri pero que se presentó como independiente.

El binomio logró los dos escaños con el mayor porcentaje (78,05%) conseguido ayer por ningún otro tándem, prueba de la movilización que hubo para derrotar a sus adversarios del FN, únicos candidatos del partido ultraderechista que pasaron el corte el pasado domingo en todo el departamento.

Aunque ningún otro candidato de los otros cuatro binomios de EH Bai presentes en la segunda votación de ayer resultó elegido, los resultados cosechados fueron inéditos y sorprendieron a propios y a extraños. De hecho, lejos de cualquier pronóstico, lograron 25.332 votos solo en cinco cantones, lo que demuestra que ha recabado muchos apoyos más allá de sus propios sectores.

Voto abertzale

Así lo reconocía, por ejemplo, Philippe Juzan, consejero electo de la derecha del cantón de Donibane Lohizune, donde los abertzales obtuvieron el 45,40% de los votos. «No creíamos que los abertzales iban a lograr tantos votos. Está claro que movilizan a mucha más juventud que nosotros y eso es una lección que tenemos que extraer ya que es un sector que la derecha ha abandonado en los últimos años».

Sus contrincantes tampoco se lo creían. «En un feudo como este donde siempre ha reinado la derecha, llegar a ese porcentaje, desde luego, para nosotros no es una derrota», dijo Peio Etxeberri-Aintziart, a quien apostillaba su compañera Leire Larrasa subrayando la «sorpresa de haber aunado tanto voto en torno a los abertzales».

Más lejana a la costa, Anita Lopepe hacía una lectura similar a pesar de que el porcentaje de voto recabado junto con Xabi Larralde (38,14%) fue bastante menor en el cantón de Bidaxune-Amikuze-Oztibarre, fortín del centrista Jean-Jacques Lasserre: «Sabiamos que era muy difícil desbancar a los dos ‘notables’, pero estamos satisfechos porque se ha evidenciado que, también en el interior, hay ganas de derrocar el conservadurismo y que EH Bai es una alternativa creíble para lograrlo».

En los otros cantones donde estaba en liza, EH Bai logró congregar unos porcentajes de voto inéditos, prueba de que la estigmatización de los abertzales se está diluyendo cada vez en las mentalidades de muchos electores. En Uztaritze-Errobi-Urdazuri alcanzó el 44,43% y en Euskal Mendialdea, el 42,87%.

Entre los consejeros electos del centro-derecha destaca, además de la victoria de Jean-Jacques Lasserre (61,86%) –en principio, será el futuro presidente del Consejo Departamental–, el aplastante resultado de Claude Olive y Florence Lasserre en Baiona 1, donde vencieron con un holgado 66,22% al binomio socialista.

Otro consejero saliente de la UMP, Max Brisson, que repetirá en Pau junto con su pareja centrista Maider Arosteguy, también ganó con diferencia (54,96%) a sus contrincantes socialistas en Biarritz y recuperó el voto de la derecha dispersado en las candidaturas disidentes de la primera vuelta. Eso sí, también esta vez fue el cantón donde menos se votó (56,29%), superando, incluso, la abstención del domingo pasado.

En Angelu se impuso el binomio del centro-derecha, que desbancó al del consejero socialista saliente Guy Mondorge y Sandrine Derville.

En Euskal Mendialdea, también repetirá Pepela Mirande que ahora estará acompañado de Annick Trounday. Los cantones de Baigura Mondarrain, Uztaritze y Donibane Lohizune completan los ocho cantones donde ha ganado la alianza Forces64-UMP.

 

Salvan los muebles

A pesar de los mediocres resultados del domingo pasado, los socialistas han logrado salvar los muebles y finalmente se han quedado con tres cantones. En el de Baiona2 y Hendaia era casi seguro que los consejeros salientes –Chrispothe Martin con su compañera Juliette Muller, en el primero, y Kotte Ezenarro con Chantal Kehrig, en el segundo– resultasen ganadores.

Más peleado lo tenían Marie-Christine Aragon y Henri Etcheto en Baiona3 contra los candidatos del centro-derecha Yves Ugalde y Christine Lauqué pero, tal como lo indicó con amargura el candidato Ugalde, «han tenido un empujón inesperado». Se refería al llamamiento del exalcalde Baiona, Jean Grenet, a votar al PS, algo que puede parecer inaudito pero que se explica por las rencillas que tuvieron cuando Ugalde fue concejal disidente del equipo de Grenet.

La abstención fue parecida al de la semana pasada y alcanzó el 48,72%.