APR. 08 2015 «Twin Peaks», la serie que abrió nuevos horizontes celebra su 25 aniversario «Twin Peaks» celebra estos días el 25 aniversario de su estreno en Estados Unidos, un cuarto de siglo en el que ha influido de manera determinante en las nuevas fórmulas creativas de las series televisivas. Showtime estrenará en 2016 la nueva tanda de capítulos que, al parecer, no dirigirá su autor, David Lynch. Koldo LANDALUZE DONOSTIA Cuando se anunció que David Lynch iba a rodar una serie de televisión, concretamente uno de esos «culebrones» que tanto furor causan en la televisión estadounidense, la noticia provocó un desconcierto generalizado entre quienes consideraban al director de filmes tan atípicos como “Cabeza borradora” y “Terciopelo azul” un autor de culto, libre de ataduras comerciales e incapaz de acomodarse a un medio –la televisión– que siempre ha sido considerado «conservador». Probablemente, ni siquiera los propios responsables televisivos veían en esta apuesta catódica de Lynch algo consistente y digno de tener en consideración pero la presencia en este proyecto de Mark Frost, que gozaba de un gran respeto dentro de los territorios del drama televisivo gracias a propuestas como “Canción triste de Hill Street”, allanó el terreno para que el proyecto “Twin Peaks” tuviera luz verde. La trama se convirtió para Lynch en un espacio abstracto y el formato de serie también le permitió incluir una gran variedad de personajes. «Nuestra oferta para la cadena ABC –recuerda el autor– consistió en lo siguiente: el misterio de quién mato a Laura Palmer estaba en primer plano, pero luego se apartaba ligeramente a medida que conocíamos a los otros vecinos del pueblo y sus problemas. Cada semana la serie ofrecería un primer plano de varias cosas. El proyecto consistía en mezclar una investigación policial con las vida cotidianas de los personajes. Habíamos dibujado un mapa del pueblo. Supongo que es difícil hablar de qué hizo que ‘Twin Peaks’ se convirtiera en ‘Twin Peaks’. No creo que ni nosotros mismos lo supiéramos. Pero la ABC dijo que querían hacer el piloto». La primera entrega cosechó un éxito arrollador en todo el mundo y supuso el espaldarazo definitivo para un modelo creativo que encontró nuevos horizontes en el universo televisivo. En relación a este éxito inesperado, el cineasta confesó lo siguiente en el libro “Lynch on Lynch” de Chris Rodley: «Es agradable que a la gente le guste de verdad algo que has hecho pero te ves incapaz de controlar este proceso, y ser consciente de ello es doloroso. No es como un dolor agudo, es como una especie de tristeza, y esa tristeza surge por el hecho de que estamos viviendo en una era en la que las salas de cine están desapareciendo y en su lugar topamos con minicines de centro comercial proyectando doce películas, y ésas son las películas que ve la gente. La televisión se mueve deprisa, y no tiene mucha sustancia, tiene risas enlatadas y ya está». Veinticinco años después, el esperado retorno de la serie se ha transformado en incógnita a raíz de la nota firmada por un David Lynch que anunciaba su no presencia tras la cámara en la nueva entrega debido a que considera insuficiente el dinero que la cadena Showtime pretende invertir en ella. La cadena, por su parte, ha revelado que trasladará a la pequeña pantalla los guiones concluidos y firmados por el dúo Lynch-Frost. REPARTOEl actor Kyle MacLachlan volverá a interpretar en la nueva entrega al singular agente del FBI Dale Cooper.