JUN. 06 2015 De Mr. Tambourine Man a Lledó Amparo LASHERAS Periodista Cuando el cansancio acosa, tumbarse frente al televisor suele tener más adeptos que la cama, el silencio o un buen tema de jazz que erotice el calor del anochecer. La razón es que la televisión resulta cómoda, secuestra la atención y, mirándola, ni siquiera hay que pensar en qué pensar. Las imágenes y las noticias llegan hasta el sofá desde la nebulosa de un duermevela complaciente. Para explicar sin esfuerzo semejante instante, solo se me ocurre una canción, “Mr. Tambourine Man”: «Toca una canción para mí/ mi cansancio me asombra/ deja que me olvide de hoy hasta mañana». El jueves me encontraba en un trance de este estilo. Cansada, miraba al Gran Wyoming y a su invitado de pelo blanco. De pronto entré en situación, fue como si alguien hubiera tocado a rebato para escuchar aquello que merece la pena. El entrevistado, hombre afable, resultó ser el filósofo Emilio Lledó. «Es monstruoso –afirmaba– Algunos políticos son pervertidos mentales, tienen poder y deciden sobre nuestra vida, presumen de ignorancia y codicia política y pervierten el lenguaje para llevarnos a la ignorancia». Enseguida me acordé de los políticos que mañana, en la Cumbre del G7, se doblegarán ante el TTIP. Recordé el oscurantismo, el cinismo y la ilegitimidad con que lo defienden ante sus pueblos... y encajaron al cien por cien con la descripción de Lledó.