SEP. 04 2015 El PNV destaca que la incomunicación se reducirá a 10 días en la LECrim Una propuesta del PNV en el Senado español ha derivado en la reducción del tiempo de incomunicación de las personas detenidas previsto en el anteproyecto de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. El grupo jeltzale considera que los plazos siguen siendo excesivos. GARA MADRID El Pleno del Senado aprobó la reducción del tiempo de incomunicación de los detenidos contemplado en la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim), según informó ayer el PNV, que destacó que el periodo se ha reducido en tres días con respecto a la propuesta remitida por el Gobierno español a la Cámara Alta como consecuencia de una enmienda presentada por el grupo jeltzale. Tal como explicó en una nota la representación del PNV en el Senado, el proyecto de reforma de la LECrim ofrecía la posibilidad de que los jueces o tribunales pudieran ampliar incluso en tres días más «el aislamiento de los presos en los casos de grupos armados, organizaciones terroristas o quienes tuvieran conexiones con estas». Al eliminarse esta última prórroga del proyecto que se está tramitando, el límite máximo quedará fijado en diez días. «Pese a la mejora lograda en el texto tras las negociaciones llevadas a cabo con el ministro Rafael Catalá y su equipo –añadió el PNV–, así como con representantes del Partido Popular, el Grupo Parlamentario Vasco se abstuvo de votar a favor del mismo por cuanto que entiende que los plazos estipulados por el Grupo Popular siguen siendo excesivos». «Entendiendo aunque no compartiendo» que para el Gobierno de Mariano Rajoy los periodos de incomunicación suponen un instrumento operativo, el portavoz del PNV en la comisión de Justicia, Jokin Bildarratz, recordó que en ellos también se generan espacios de opacidad, por lo que propuso la instalación de aparatos de grabación de imagen y sonido, tal como demandan las diferentes instituciones internacionales, como Naciones Unidas. PROYECTOEl proyecto de reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal ha pasado por el pleno del Senado, donde el PP ha rechazado la instalación de aparatos de grabación de imagen y sonido.