SEP. 11 2015 La dimisión de Robinson agudiza la crisis política en el norte de Irlanda El primer ministro del norte de Irlanda, Peter Robinson, y otros tres ministros unionistas del DUP cumplieron su amenaza de dimitir de sus cargos agudizando así la crisis política del Ejecutivo norirlandés. Robinson trató sin éxito de paralizar la actividad de la Asamblea regional por un supuesto regreso a la actividad del IRA. GARA belfast El primer ministro del norte de Irlanda, el unionista Peter Robinson (DUP), anunció ayer su dimisión tras no lograr su propósito de aplazar la actividad de la Asamblea norirlandesa ni que Londres accediera a suspenderla. Robinson ya había advertido de que de ser así, «daremos un paso que la detendrá en seco». «A la luz de la decisión de los republicanos, de los nacionalistas y de la UUP de continuar como si no pasara nada en la Asamblea, me retiro de mis funciones de primer ministro, y los otros ministros del DUP van a dimitir con efecto inmediato, a excepción de Arlene Foster», ministra de Finanzas, señaló Robinson. Foster le reemplazará como primera ministra temporal en el Gobierno de coalición «para asegurar que los nacionalistas y los republicanos no tomen medidas financieras o de otro tipo que puedan dañar a Irlanda del Norte». Robinson había argumentado las crecientes tensiones con Sinn Féin para pedir esta medida de suspender la actividad del Parlamento regional. La actividad policial ha contribuido a bloquear los intentos de negociación entre los partidos norirlandeses para buscar una solución a la crisis política que ya vivía el Gobierno norirlandés por los recortes presupuestarios. La crisis aumentó a mediados de agosto por la muerte de Kevin McGuigan, exmilitante del IRA, de la que algunos medios y políticos acusaron a militantes de esa organización. El único ministro del también unionista UUP abandonó entonces su cargo. Detenciones El jefe de la Policía norirlandesa alimentó la tensión al sugerir que el IRA mantiene parte de su estructura, aunque limitada a asegurar el proceso de paz. El miércoles la crisis dio una nueva vuelta de tuerca por la detención de miembros del movimiento republicano en relación con la muerte de McGuigan, entre ellos el coordinador de Sinn Féin en el norte de Irlanda, Bobby Storey. El DUP aprovechó este hecho para acelerar el cierre de la Asamblea e intentó que los diputados aprobasen su paralización temporal, paso previo a una eventual solicitud a Londres para que suspenda la Administración regional. Sin embargo, el socialdemócrata SDLP estimó que la medida no resolverá el problema. El viceministro principal, Martin McGuinness (Sinn Féin), advirtió de que sería un «gran error» ceder al Gobierno de David Cameron la solución de la crisis, además de una «traición» a los acuerdos aprobados, y supondría condicionar la vida política del norte de Irlanda por las actividades de «asesinos de bajos fondos». Tampoco Londres respaldó a Robinson. El propio Cameron le pidió «reuniones intensivas» de los partidos para superar la crisis política. Gerry Adams: «Mejor una Administración con dudas que una de guerra» El líder de Sinn Féin, Gerry Adams defendió la integridad de las instituciones en contra de su paralización. Dijo preferir una Administración con dudas que una «de guerra» y añadió que la rivalidad electoral entre los unionistas UUP y DUP está detrás de la crisis política. Además, se mostró preocupado porque «los asesinatos de dos hombres han sido explotados» y por el «desarrollo de la situación en las últimas semanas, incluido el arresto de Bobby» Storey. GARA LIBERADO STOREYLa Policía dejó en libertad sin cargos al coordinador de Sinn Féin Bobby Storey, detenido el miércoles por la muerte del antiguo miembro del IRA Kevin McGuigan, arresto que aceleró el ultimátum unionista. El presidente de Sinn Féin, Gerry Adams, afirmó que la liberación de Storey demuestra «el carácter artificial de la crisis institucional».