OCT. 26 2015 OSASUNA La fragilidad de los descuentos hace que perviva la maldición Los rojillos no supieron amarrar los tres puntos, pese a que en el último tramo del partido llegaron a jugar hasta con dos futbolistas más por sumarse a la expulsión de Alberto la conmoción cerebral de Nano, quien tuvo que ser evacuado en ambulancia al hospital. Natxo MATXIN TENERIFE 2 OSASUNA 2 Osasuna sigue negado en el Heliodoro Rodríguez, pese a que en esta ocasión estuvo a nada de romper dicha maldición. Los rojillos abrieron un poco más de distancia en la cabeza de la tabla tras el tropiezo del Córdoba, pero el empate supo realmente a poco tras pecar de excesiva fragilidad defensiva en los descuentos de ambas partes. No es una historia que suene a nueva. La escuadra navarra tiene una larga lista de goles encajados en el último instante, pero no por ello deja de ser menos doloroso ver cómo el rival empata en el 92 con dos futbolistas menos en el campo. Y no se puede hablar siquiera de injusticia, porque el Tenerife le puso mucho amor propio pese a su inferioridad y Osasuna no supo gestionar la diferencia. «Tenemos que ponernos las pilas, no podemos cometer estos errores y regalar goles así si queremos ser líderes. Nos hemos relajado defensivamente en ambas jugadas», reconocía a la finalización del partido un Roberto Torres que volvió a anotar un golazo de falta. Y es que el cuadro navarro destacó de nuevo a balón parado, pero no a la hora de marcar el ritmo del partido. Le faltó manejo del balón cuando la situación lo requirió y se vio forzado a sufrir en la última fase del choque, a pesar de que los anfitriones estaban en clara desventaja numérica. El encuentro fue, además, accidentado, que no violento. Los locales utilizaron con demasiada frecuencia manos y codos, lo que acabó por costarles la expulsión de Alberto, y la intensidad con la que se vivió el envite trajo consigo más de un choque de cabezas, de los que también los isleños salieron peor parados, primero con un Dani Hernández al que le tuvieron que dar grapas en la ceja y después con un Nano camino del hospital mientras su equipo conseguía la igualada definitiva. Los rojillos no se trajeron la victoria, pero demostraron que tienen la testa bastante más dura. No supieron cerrar el partido Sin mucho fútbol de kilates, sí que por lo menos el choque resultó entretenido, con ocasiones para ambos bandos, bastante más claras para los rojillos, como el zurdazo de Roberto Torres que se estrelló en el poste en el 45 o la galopada en solitario de Nino en el 90, a la que le falló el último control, dos lances que sucedieron significativamente justo antes de que el Tenerife anotase sus respectivos goles. Pese al sabor agridulce, Osasuna suma y sigue, se asienta en el liderato al cobrar cierta ventaja sobre el Córdoba –recortan diferencias Alavés y Alcorcón, los más favorecidos de la jornada– y el cuadro rojillo se convierte en el primer equipo que llega a la veintena de puntos. Sin duda, el empate sabrá mejor si el domingo se le gana al Girona.