OCT. 29 2015 Una treta del unionismo frena la declaración de ruptura Beñat ZALDUA BARCELONA La declaración de inicio del proceso de construcción de la república catalana pactada por Junts pel Sí y la CUP tendrá que esperar debido a una treta de Ciutadans, PSC y PP, que ayer pidieron a la Mesa del Parlament reconsiderar la admisión a trámite de la declaración. Un mero formalismo que, sin embargo, pasa la pelota a la Junta de Portavoces, que todavía no se puede reunir porque el PP (sin representación en la Mesa) no se ha constituido legalmente como grupo parlamentario. El ejercicio de filibusterismo no pone en riesgo la tramitación de la declaración, pero sí puede retrasar su aprobación, que Junts pel Sí y la CUP querían que tuviese lugar antes del pleno de investidura. Es decir, antes del 9 de noviembre. La contundente declaración de «ruptura democrática» presentada el martes siguió marcando la actualidad en Catalunya, donde la nota exótica la protagonizó UPyD, un partido que no participó en las elecciones del 27S, pero que ayer presentó una querella pidiendo prisión incondicional para la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y para los cuatro representantes de Junts pel Sí y la CUP que registraron la declaración. Al margen de las salidas de tono, las escasas declaraciones de ayer reafirmaron la relevancia del acuerdo independentista del martes. Reacio siempre a emplear la palabra desobediencia, el coordinador general de CDC, Josep Rull, asumió que «querer y conseguir la independencia» es inconstitucional. A su vez, la consellera de Governació, Meritxell Borràs, reiteró que el Govern se limitará a acatar la legalidad emanada del Parlament. Para ello, sin embargo, Junts pel Sí y la CUP deberán llegar a un acuerdo sobre el nuevo Govern, algo a día de hoy todavía lejano. Ayer la Esquerra Independentista suspendió una reunión con Junts pel Sí por el papel de los Mossos d’Esquadra en la operación policial contra el movimiento libertario, saldada con nueve detenciones y una decena de registros (más información en la página 24). Las operaciones jurídico-policiales constituyen ya la banda sonora de las negociaciones. Con toda la cautela hacia las teorías conspirativas y sin meter en el mismo saco a activistas sociales y evasores confesos como Jordi Pujol, lo cierto es que en apenas una semana, la Guardia Civil, la Policía española y los Mossos d’Esquadra han ocupado las calles de Barcelona en tres operaciones diferentes. Paso atrás de CSQP Por su parte, Catalunya Sí que es Pot (CSQP) presentó ayer su contrapropuesta de declaración para debatir en el Parlament. La coalición de Podemos e ICV-EUiA, muy crítica con el texto independentista, propuso volver a la casilla de inicio y pedir en el Congreso de los Diputados el permiso para convocar un referéndum en Catalunya. Algo que el soberanismo ya intentó la legislatura pasada sin ningún éxito. CSQP propone además iniciar un proceso constituyente catalán «profundamente imbricado» con procesos similares en el Estado y la UE. Algo que choca frontalmente con la declaración independentista, que reclama la no subordinación a otros procesos. BOICOT DE JUECESEl president, Artur Mas, debía encabezar hoy el Día de la Justicia en el Palau, pero el boicot de los jueces, instado por el Consejo General del Poder Judicial, hizo que se suspendiese a última hora.