NOV. 23 2015 BALONMANO - COPA EHF FEMENINA (3ª ELIMINATORIA - VUELTA) Bera Bera no acierta a remontar Las donostiarras atascaron el juego de la primera línea eslovaca con su defensa 5:1, y Temprano colaboró atrás, pero no supo atacar. P. URTAZA BERA BERA 24 IUVENTA MICHALOVCE 24 No pudo ser. Bera Bera lo intentó con todas las ganas pero se topó con su propia fatalidad a la hora de gestionar el balón, y un rival que se había aprendido muy bien la lección del partido de ida. Las eslovacas se cerraron casi siempre en la trayectoria de las penetraciones donostiarras, que tanto daño les habían hecho en el partido de ida en forma de goles y, sobre todo, de penaltis, y se fueron cobrando una tras otra hasta sumar 8 faltas en ataque (cinco en la primera parte y tres en la segunda, aunque puede que alguna no lo fuera). Si a ello se añaden las otras 18 pérdidas de posesión (malos pases, pasos, invasiones de área…), se comprende que Bera Bera no pudiera entrar a discutirle la diferencia al Iuventa en ningún momento del partido, y que no pudiera pasar de los dos goles de ventaja como máxima renta (12-10 al inicio del segundo período, 19-17 en el minuto 49). Aunque el Iuventa Michalovce demostró ser un buen equipo, fue gestionando su renta, con ventajas en el marcador en muchos momentos, y no pasó apuros. Los inicios habían sido prometedores. El 5:1 que planteó de salida Montse Puche, con Ana Martínez en el avanzado –luego alternando con Eli Pinedo– cortocircuitaba las evoluciones de la primera línea eslovaca, que además tenía que prescindir de Chernova tras sufrir dos exclusiones en los primeros ocho minutos de juego, y poner en juego a sus dos centrales (Wollingerova y Kurcher) al mismo tiempo. Pero Bera Bera no le sacaba rendimiento en ataque, ni a eso ni a las nueve paradas de Temprano en la primera mitad, que le permitían salir al contraataque por medio de Eli Pinedo (2) y Sans (2), y marcar uno de los goles más curiosos que se han visto, en una salida a la contra de la pivote catalana que Temprano vio, esperó y pasó… con tan «mala» fortuna que no llegó a su destino, pero Alvarez ya había salido a tapar el pase de Sans y se había olvidado de su portería, donde entraba mansamente el balón enviado por Temprano. Fue la única ventaja de Bera Bera en toda la primera mitad (6-5). Unos momentos antes la asturiana había encajado un gol de puerta a puerta de Wollingerova, que vio como la portera había salido a cerrar una línea de pase y aprovechó para marcarle desde su propio campo. Ese fue el momento elegido por el técnico eslovaco para pedir tiempo, y sus jugadoras recibieron instrucciones de meter balones a su pivote Perederiy, que hasta ese momento había estado tapada por el esfuerzo defensivo donostiarra y la incomodidad para sacudirse la presión agobiante de Bera Bera. En ocho minutos Perederiy se convirtió en una pesadilla para la defensa donostiarra, Kucher ofrecía un curso de meter balones dentro, y la joven y corpulenta pivote ucraniana –que lo cogía todo– remataba a gol dos veces y forzaba dos penaltis. En once minutos Bera Bera perdía hasta 12 oportunidades de remate (entre la precipitación, los pasos, las invasiones de área, las faltas de ataque y los remates fuera –Alvarez, con tres paradas en todo el primer tiempo, solo tuvo que parar un lanzamiento de contraataque de Etxeberria en esos minutos–) y el marcador se iba al 7-10. Las paradas de Temprano, que seguía en racha, propiciaban dos goles de Sans en el último tramo, que llevaban el 9-10 al marcador. Cinco goles de contraataque y cuatro de penalti. El muro eslovaco se mantenía firme. La segunda mitad comenzó con un 3-0 que hacía concebir esperanzas. Una penetración de Alicia Fernández a los 20 segundos (seguida de una parada de Temprano a Wollingerova), un penalti a Etxeberria convertido por Martínez (seguida de otra parada a Trehubova), y una subida al contraataque en segunda oleada que Menéndez convertía en el 3-0, en apenas dos minutos (y 5-0 con los dos de antes del descanso), encendían al público del Josean Gasca. Pero el Iuventa reaccionaba con otro 0-3 (12-13) aprovechando los errores donostiarras, la exclusión de Sans, y un remate a puerta vacía que Etxeberria mandó al poste. Con 15-14 las colegiadas suecas excluían a Martínez por fingir una falta de ataque (dudosa) y se pasaba al 15-16. La conexión entre Kurcher y Perederiy seguía dando frutos (3 goles, 2 penaltis y una exclusión de Sans), y la defensa abierta ya no era capaz de llegar hasta las extremos, sobre todo la zurda Habankova. Puche paraba el tiempo con 18-17, pero hacía algún gesto y el propio delegado de la mesa (el portugués Joao Costa) le excluía, y debía volver a la pista con una jugadora menos. Con 20-19 era Temprano quien le daba una patada al balón tras parar el remate a Perederiy pero señalarle penalti. Y al volver a la pista (20-21) la excluida era Etxeberria. No había tiempo para remontar, ni el Iuventa daba opciones para ello, pero queda la duda de lo que habría sucedido si Bera Bera llega a aprovechar sus mejores momentos, que los tuvo, tratando de leer mejor el partido y actuando en consecuencia.