DEC. 05 2015 ELA y LAB reclaman un modelo propio de formación profesional continua ELA y LAB reclamaron ayer en el Parlamento de Gasteiz un modelo propio de formación continua que recupere los objetivos originales del modelo integral que dio lugar al nacimiento de Hobetuz y censuraron la falta de liderazgo del Ejecutivo de Urkullu en esta materia. GARA GASTEIZ Representantes de ambas centrales comparecieron ayer en la Comisión de Empleo de la Cámara autonómica, a petición de EH Bildu, para valorar el actual modelo de formación para el empleo y explicar las propuestas que realizan al respecto. Las dos centrales, que abandonaron en 2007 la Fundación Vasca para la Formación Continua-Hobetuz, insistieron en pedir un cambio en el modelo vigente que apueste por la calidad y la formación, y no por el sistema actual que sirve para la «autofinanciación» de patronal, CCOO y UGT. Mikel Noval (ELA) aseguró que la existencia de fraude en cursos de formación es algo que «reconoce todo el mundo» e insistió en la necesidad de separar quien recibe los fondos para la formación de quien distribuye el dinero. Su compañera de sindicato Janire Landaluze dijo que la reforma de la formación continua llevada a cabo recientemente por el Gobierno español, que calificó de «centralista», puede ser «una oportunidad inmejorable» para cambiar el modelo en la CAV, pero afirmó que al Ejecutivo de Urkullu «le falta audacia. No hay voluntad política para cambiar ese modelo», añadió Noval. El representante de LAB Oihan Ostolaza se manifestó en la misma línea y acusó al Gobierno de Gasteiz de haber «interiorizado» ser «una sucursal autonómica de los modelos que se deciden Madrid» y que además «no cuentan con la participación de la mayoría sindical vasca». Ostolaza reclamó al Ejecutivo de Urkullu que lidere un cambio en la formación continua en la línea de recuperar los rasgos que dieron origen a Hobetuz y que se dé protagonismo a los centros de Formación Profesional a la hora de impartir los cursos como «garantía de calidad y transparencia». «Una materia tan trascendental para la competitividad de las empresas requiere de la adopción de decisiones radicales y por ello es inaplazable articular un modelo propio», concluyó. CONTRATOS PÚBLICOS