DEC. 19 2015 DE REOJO Comisiones Raimundo Fitero Hoy se supone que reflexionan aquellos que no tienen decidido lo que van a votar, aunque aquí las cosas están muy claras. Aunque lo normal es que se aproveche un sábado pre-navideño para hacer muchas de las compras de las fiestas, los regalos del Olentzero y algunos hasta para ir a la playa, porque este clima que estamos disfrutando (o sufriendo en diferido) ha trastocado el paisaje y empiezan los problemas serios de sequía en algunos puntos de Gipuzkoa, asunto que se puede ir agravando en unos días si no cambia esta situación. Ha terminado la campaña, estamos a la espera de lo que mañana suceda y por la razón que sea hay expectativas. Yo diría que con todos los matices imaginables se esperan los resultados como si pudieran existir auténticas posibilidades de cambio o de alivio. Con todas las cautelas, cada cual con su voto, se debe ir definiendo qué será el futuro inmediato. Es posible que no se cumpla ni la mitad de la mitad de lo que se espera. Uno escucha las conversaciones de un candidato del PP a diputado y un embajador con un empresario en su lenguaje de mafiosos con cobertura institucional y las cifras que barajan para mediar y cobrar comisiones y piensa que no existe probabilidad de revertir esa tendencia hacia la náusea. Quizás lo de las comisiones por gestiones sea uno de los puntos más difíciles de darle encaje ético en toda actividad política. En casi todos los órdenes de la vida, pero en esto todavía deja un mayor tufo de corrupción, aunque parece que entra dentro de esa legalidad prefabricada por algunos partidos que han ido ostentando el poder central y en algunas autonomías para poder ejercer todas estas maniobras de cobrar porcentajes por adjudicación de obras públicas. Sea tanto para aeropuertos sin aviones como para trenes de alta velocidad sin conexiones.