FEB. 07 2016 Punto de vista: bailemos Iratxe FRESNEDA Periodista y profesora de comunicación audiovisual Acostumbramos a pensar que una de las mayores atrocidades que puede cometer una sociedad es robar infancias, pero rara vez hablamos de robar juventudes. Durante la niñez vivimos navegando entre la realidad y la fantasía y, con suerte, bajo el cobijo de un “hogar”. Durante la juventud el salto al espacio público, con una mayor autonomía personal, nos hace descubrir horizontes sin la tutela de los adultos. Esta es una época única en la que la energía fluye y nos sentimos con fuerza para cambiar el mundo, despreocupadas, eufóricas, creativas y todo aquello que se os ocurra, y que rime con explosión e ilusión. Quizá aquí resida lo abominable de impedir que los jóvenes experimenten, se equivoquen, sean alegres, disfruten en la esfera pública. No imagino una juventud sin música, locuras y carreras, sin perder el control, sin besarse y hacer el amor invadiendo los espacios públicos, transgrediendo normas y demandando lo imposible. Desgraciadamente a las juventudes de allá y de acá se las condena a perderse algunas de las mejores vivencias de esa etapa vital. Podemos mirar desde eso que llamamos Occidente hacia otras culturas y juzgar desde la soberbia, pero también lo podemos hacer con mirada solidaria, desde nuestras incongruencias, como lo hacen desde el Festival de Punto de Vista apoyando a Keywan Karimi. Karimi es un joven cineasta iraní que ha sido condenado a seis años de cárcel y 223 latigazos como castigo por su última película que se estrenará durante la décima edición del certamen navarro. “Writing on the city” narra en clave de ensayo la historia los usos que los jóvenes otorgan a las pintadas y murales políticos como vía de expresión y libertad en la ciudad de Teherán. Allí la juventud continúa bailando, pintando, rebelándose, aunque sea a escondidas, en sus casas. Aquí y allá seguiremos bailando dentro y fuera de los cines, porque así sí hacemos revolución.