FEB. 18 2016 CRÍTICA «Mejor...solteras» Singles de diseño políticamente correcto Koldo LANDALUZE La escritora Liz Tuccillo y la productora Drew Barrymore han vuelto a unir sus esfuerzos en esta comedia que retoma la senda de su anterior colaboración –”Qué les pasa a los hombres”– y han elaborado una guía alocada y frenética habitada por urbanitas que parecen extraídas de la típica revista todoterreno perpetrada para “mujeres actuales”. Es decir, poseedoras de una nómina sólida, iPhone de última generación, dudas existenciales más o menos habituales para el común de los mortales y unas ganas locas de romper la noche entre aullidos espoleados por whisky de marca o yogures sin azucar. Todo vale en este refrito de secuencias ya vividas en otras películas y series de televisión –referencia obligada a la superior “Sexo en Nueva York”– en el que se citan una cuadrilla de solteros con ganas locas de descubrir la sorpresa definitiva de sus vidas al doblar una esquina cualquiera en la ciudad que nunca duerme. Conversaciones, confesiones, bailes a todo trapo, risas, asomos de lágrimas y complicidades se agitan en el interior de una coctelera de diseño cuya ebullición interior tan solo da como resultado un puñado de gags más o menos acertados y la explotación al máximo de una Dakota Johnson que huye como alma que lleva el diablo del rol legado por “50 sombras de Grey”. Por el camino de esta fiesta constante –a ratos tan extenuante en sus intenciones como aburrida en sus resultados– se quedan algunas intenciones y las aportaciones puntuales de Leslie Mann y Allison Brie. Poco más se puede añadir a una comedia que abandera una saludable intención irreverente y que, a pesar de ser fiel en su ideario y hasta sus últimas consecuencias, no logra transmitir la energía vital,sexual e irreductible que pregonan sus protagonistas. Un catálogo de tópicos personalizados en el físico y en el espíritu de unos personajes monocordes y atrapados en un argumento enraizado en la conducta de los singles de última generación.