APR. 29 2016 No hay Jesucristo sin su María Magdalena Crítico cinematográfico No hay que ser muy avispado para darse cuenta de que el actual renacimiento del cine bíblico se debe a razones puramente coyunturales, porque dentro de la paranoia apocalíptica que invade a la humanidad hace acto de presencia el arrepentimiento de los pecados. Y, precisamente, el cine ha solido representar como a una prostituta arrepentida a María Magdalena, por ser testigo directo de la muerte y resurrección de Jesucristo. Ya se anuncia película para tan controvertido personaje femenino de los evangelios, y todo apunta a que la actriz elegida será Rooney Mara. Ahora solo falta encontrarle a su correspondiente Jesús, y los productores quieren para el papel a Joaquín Phoenix, que todavía no ha dado el sí por problemas de agenda, y me imagino que también por la pereza que tiene que dar ponerse a adelgazar un montón de kilos para este tipo de papel tan físico. El emparejamiento no es nada fácil, entre otros motivos porque siguen muy presentes las impactantes representaciones que Barbara Hershey y Willem Dafoe hicieron para Martin Scorsese en “La última tentación de Cristo” (1988), o las de Monica Bellucci y Jim Caviezel para Mel Gibson en “La pasión de Cristo” (2004). Habrá que esperar al 2017 para saber el reparto definitivo.