MAY. 15 2016 FINAL FOUR BERLÍN 2016 Se buscan un campeón y un mártir La experiencia de Obradovic en la finalísima compensa la bisoñez de su club. Itoudis se la juega ante su maestro y el propio CSKA. Arnaitz GORRITI Jugar una final ilusiona y presiona tal vez a partes iguales. Al menos en este caso, tanto CSKA de Moscú como Fenerbahçe, los contendientes de la finalísima de la Euroliga 2015/16, tienen dentro de sus respectivos clubes sus peores enemigos; una presión terrible de forma que la idea de la derrota no se concibe. Así las cosas, el derrotado de la final que empieza a las 20.00 tendrá que ejercer el papel de mártir, mientras que el vencedor se habrá quitado un tremendo tonelaje de encima. La existencia de esa terrible presión se nota sobre todo en los entrenadores. Dmitris Itoudis, técnico del CSKA de Moscú, directamente se juega su continuidad en el banquillo moscovita. Esta es su segunda Final Four consecutiva, y después de que su imagen quedara muy dañada en la edición de Madrid 2015, en la que se descontroló por completo en la remontada de Olympiacos, esta va a ser su última oportunidad. La escuadra del Ejército Rojo no se ha llevado una Euroliga a la boca desde Madrid 2008, y eso es más de lo que puede soportar un club que maneja un presupuesto cercano a los 37 millones de euros. Al igual que Itoudis, Milos Teodosic está ante su más difícil reválida. El talentoso base serbio parece gafado, ya que cuenta sus actuaciones en las Final Four por desastres individuales, en las que ha sido repetidamente señalado. Por contra, Nando De Colo parece el elemento diferencial de un CSKA de Moscú que vive más que nunca de la calidad de sus dos creadores de juego, puesto que el juego interior, pese al nivel de Hines, Vorontsevich y Khryapa, está cojo tras la ausencia por lesión de Joel Freeland. Si CSKA de Moscú no gana una Final Four desde 2008, el basket turco no tiene ni un referente con el que alegrarse la vista. El propio Fenerbahçe fue el primer cuadro otomano en meterse en una Final Four en el Siglo XXI, pero en la edición de Madrid 2015, un Real Madrid liderado por Nocioni lo apeaba del camino del título. Cierto que su pase a la final tuvo bastante de «milagroso», ya que Laboral Kutxa Baskonia llegó al último minuto del partido con cuatro puntos de ventaja, e incluso pudo haber evitado la prórroga de haber entrado el triple ganador de Darius Adams. Con todo, pese a su bisoñez, su equilibrio entre interior y exterior le da cierto favoritismo. Maestro contra alumno Zeljko Obradovic tiene experiencia por todos. El de Cacak buscará su noveno entorchado continental enfrentándose a su otrora alumno aventajado en el PAO; un Itoudis al que definía como «mi hermano pequeño». Los nervios del alumno frente a las tretas del maestro; he ahí otro factor que da como favorito al cuadro otomano.