GARA Euskal Herriko egunkaria

Ibil coordina el proyecto de recarga rápida de coches en la Península

El Corredor Atlántico de la red de recarga rápida de vehículos eléctricos llegará a la península Ibérica desde el norte de Europa a través de Bilbo. La situación del sector en la CAV es paradójica ya que, aunque tiene una buena infraestructura, hay muy pocos coches de este tipo.


El Ente Vasco de la Energía (EVE), dependiente del Gobierno de Lakua, acogió ayer, en su sede de Bilbo, la reunión de lanzamiento del llamado proyecto europeo Cirve para el desarrollo de una red de infraestructura de recarga rápida de coches eléctricos en los corredores europeos del Atlántico y del Mediterráneo. En un plazo de cuatro años, en la península Ibérica se instalarán cerca de sesenta nuevos puntos de recarga.

La iniciativa, coordinada por la empresa vasca Ibil (participada al 50% por el EVE y Repsol), supondrá una inversión de 3,5 millones de euros para su desarrollo en el Estado español –algo menos en el portugués– y está subvencionada con un 50% por la Comisión Europea.

El proyecto está promovido por las principales empresas gestoras de carga (Ibil, Gic, Iberdrola, Endesa y EDP), el clúster estatal del vehículo eléctrico Aedive y por el fabricante de vehículos Renault, que llevan ya un año trabajando en su desarrollo, con un plazo de ejecución de cuatro años y medio.

Como una orquesta

Utilizando una comparación con una orquesta de música, el director de Tecnología de Ibil, Enrique Monasterio, explicó la situación del sector: «los instrumentos están afinados», con coches eléctricos «muy buenos» e inversiones en infraestructura de recarga «fuertes», pero «quizá nos falta la partitura y el director de orquesta», y ahí la participación de la Administración «es muy relevante». Precisamente, los impulsores de esta iniciativa esperan que el apoyo de las autoridades comunitarias permita dar «un empujón importante» al desarrollo y uso del vehículo eléctrico.

Según sus datos, en el Estado español circulan en la actualidad unos 14.000 vehículos eléctricos. Monasterio dijo que se estima que menos de 700 de esos coches están matriculados en la CAV, que cuenta con una «muy buena» infraestructura de recarga convencional, con unos 60 puntos, en los que se puede cargar un vehículo eléctrico en un proceso que dura entre una y cuatro horas.

Además, funcionan otros cuatro puntos de recarga rápida, dos en Bizkaia, uno en Gasteiz y otro en Donostia. Estas terminales permiten recargar el vehículo en unos veinte minutos, pero se espera que en los próximos años ese tiempo baje a la mitad.

La empresa que gestiona el mayor número de puntos en el Estado español es Ibil, con unas treinta terminales.