FEB. 02 2018 AMITYVILLE: EL DESPERTAR Blum se une a los terroríficos Weinstein M.I. L a compañía de cine de terror Dimension Films era la propietaria de la franquicia “Amityville”, desde que hizo el remake que aquí se tituló “La morada del miedo” (2005). Dicha productora pertenece a los hermanos Weinstein, por lo que Jason Blum no tuvo más remedio que asociarse con ellos para materializar una aproximación de ese mito de los 70 a su modalidad de found footage o metraje encontrado. Harvey y Bob, además de abusadores, en lo profesional tienen fama de complicar los rodajes hasta lo indecible, así que el anunciado proyecto “Amityville: The Lost Tapes” se fue transformando en otra cosa, y el definitivo “Amityville: The Awakening” ha ido acumulando atrasos, con rodaje de material añadido, reescrituras de guion y remontajes varios. El parisino Franck Khalfoun, al justificar la falta de personalidad de su realización, se refiere a los productores de Hollywood de forma indeterminada, cuando sus males responden a unos nombres muy concretos. No se puede saber de quién es la responsabilidad del tono paródico que adquiere esta especie de secuela de la película original de 1979, pero se incluye una sesión en DVD de la misma nada respetuosa.