JAN. 27 2023   Desequilibrio social Raimundo FITERO Sin mover una arruga frontal, ni tomando las patas de gallo como referencia de navegación, es muy indigesto mirar la vida al ritmo que marcan los promotores de los desequilibrios sociales. Sin más información que la intuición y radio macuto se dice de alguien que sufre desequilibrio mental. Lo he escuchado refiriéndose a un jubilado con reciente residencia en Miranda de Ebro al que acusan de ser el remitente de unas cartas con productos verbeneros que llamaron bomba y al joven magrebí que aseguran que es el que mató al sacristán de una iglesia en Algeciras, e hirió a otro párroco. Si esto se dice en cualquier medio de comunicación de urgencias en bulos 24/7 hay que tomar mucha distancia. Porque los colaboradores de ciertos programas de televisión, los columnistas de la caverna del oscurantismo con carnet de periodista deben cobrar al peso de imbecilidades que dicen o escriben, siempre que sean para alimentar un malestar general, porque es obvio que todo se prepara para provocar el desequilibrio social. Yo me pregunto demasiadas cosas sobre la falsa realidad que me venden, lo de los tanques es grosero, pero ¿quién ha decidido que la sociedad debe sabe tanto del lugar donde está en prisión preventiva el supuesto violador Dani Alves? Se sabe el cambio de establecimiento, las razones para el mismo, las visitas, su compañero de celda y todo, suena a mentira, a rollo, a ganas de enredar. ¿A quién le importa nada de estos detalles superfluos, contradictorios y sin base documental alguna? A nadie, se trata de vaciar los hechos de realidad, desvirtuarlos, banalizarlos.