FEB. 16 2023 El sufrimiento laboral aflora en el debate sobre la reforma de pensiones El Estado francés dispone de una prolífica legislación sobre salud laboral, pero las cifras de siniestralidad van en aumento, con una incidencia agravada entre los «trabajadores senior», que deberán seguir trabajando más tiempo por la reforma de pensiones. Homenaje al obrero fallecido, al derrumbarse la grúa que manejaba, hace un año, en Baiona. (Guillaume FAUVEAU) Maite UBIRIA BAIONA La segunda semana de debate en la Asamblea Nacional de la reforma de las pensiones presentada por Élisabeth Borne se está viendo marcada por los llamamientos del macronismo, de una parte, a la alianza de izquierda Nupes para que «renuncie a las enmiendas de bloqueo», y, de otra, a la derecha, para que se avenga al acuerdo que dote al Gobierno de la mayoría parlamentaria de la que no dispone. Una de cal y otra de arena. Les Républicains (LR) se ha avenido a acordar con el campo presidencial un cambio para las «carreras largas», que permitirá que quienes empezaron a trabajar antes de los 21 años puedan irse cuando dispongan de 43 años cotizados, uno menos de lo que figuraba en el proyecto inicial. Por el contrario, el artículo 2, relativo a la obligación de las empresas de presentar un índice de «trabajadores senior», ha decaído, al sumar 38 electos de LR sus votos a los del resto de la oposición. La Nupes se apunta un tanto a sumar a su estrategia de convertir el debate de las pensiones en la Asamblea Nacional en la ocasión de desgranar sus «efectos perversos» desde las más diversas ópticas. «Instrumentalizar esta cuestión en el marco de un debate obstruccionista es una indignidad», se quejaba, el pasado lunes, el ministro de Trabajo francés, Olivier Dussopt, al ser interpelado sobre las muertes en el trabajo. Para reivindicar, luego, una «estabilidad estadística» que, al igual que le ocurriera, días antes, al ministro portavoz, Olivier Véran, al tratar de contrarrestar informes que dejan claro que esa pensión mínima a 1.200 euros que ha prometido el Gobierno para edulcorar su proyecto no será ni con mucho universal, abocó a Dussopt al desmentido. La siniestralidad laboral es una catástrofe silenciosa que se cobra cada año más vidas en el Estado francés. A más edad, más riesgos Un estudio pormenorizado de la estadística obliga, además, a reconocer que la cuestión de la siniestralidad no es un elemento exógeno en el debate de un proyecto de ley que contempla que la edad de referencia para la jubilación aumente en dos años. Ello sin perder de vista que quienes no tengan a esa edad 43 cotizados, deberán extender su vida laboral hasta el límite de los 67 años. De los 733 fallecimientos registrados como accidentes laborales por la Seguridad Social francesa en 2019, último año con estadísticas completas, 404 tenían 50 o más años. Las estadísticas de siniestralidad laboral existen pero no se publicitan en exceso en el Estado francés. Sin embargo, existe una cuenta de Twitter, @DuAccident, que desde hace ya unos cuantos años se toma el trabajo de bucear en los medios de comunicación y rescatar las referencias, normalmente breves, sobre los accidentes laborales. Y esa contabilidad permite comprobar que, efectivamente, la edad, como la temporalidad o el sector de actividad, es una de las constantes en el mapa de la siniestralidad. Por citar solo algunos de los casos que han transcendido a través de esa cuenta, en lo que va de febrero han fallecido: un empleado de 52 años que trabajaba en una planta depuradora de Nievroz; un trabajador con contrato temporal que, a los 59 años, murió en obra en Marsella; un obrero de 33 años de edad y originario de Albania fallecido también mientras trabajada en la construcción en Isère; el empleado de una planta de papel que murió aplastado por una bobina en Laveyron a los 53 años de edad; un agricultor de 56 años fallecido cerca de Lyon, un camionero de 58 años que tras sentirse indispuesto chocó con su vehículo contra la mediana en Mulhouse... En el primer mes y medio de 2023 ya hay que lamentar una treintena de fallecidos a consecuencia de accidentes laborales en el Estado francés. Muere un gruísta en Baiona Las cifras del organismo de Investigación, Estudios y Estadísticas (DARES) permiten establecer un ránking de frecuencia de accidentes. En el sector primario, donde la edad media de jubilación es más tardía por la pérdida de poder adquisitivo de los agricultores y la dificultad para encontrar relevo en las explotaciones, esa frecuencia se fijó, en 2019, en un 50,2. En el sector de la Construcción, ese índice de frecuencia se disparó al 65,8 y entre los trabajadores temporales se elevó al 40,7. Mohamed Kechoui, fallecido en 2022 mientras maniobra con una grúa en Baiona, cumplía con los dos últimos perfiles incluidos en ese ránking. ‘Momo’ tenía 42 años, era padre de dos hijos y tenía un contrato temporal. Sindicatos denunciaron con posterioridad al mortal siniestro, ocurrido el 9 de marzo en el Bulevard Alsace-Lorraine, las fallas tanto en formación como en seguridad. Un informe judicial elaborado con posterioridad incidió en la deficiente fijación de la grúa. En otra de las muchas aristas del llamado sufrimiento laboral, un 38% de los trabajadores manifiestan que, aunque en diverso grado, viven como penoso el trabajo que desempeñan de manera habitual. El dato ha dado lugar a otro de los «debates colaterales» que se han abierto paso en el contexto de la tramitación de la reforma Borne. Nueva doctrina judicial «Los resultados provisionales del estudio llevado a cabo por el Observatorio Evrest reflejan que, a partir de los 60 años, la mitad de los obreros y empleados expresan dudas respecto a que su estado de salud les permita, en el horizonte de los siguientes dos años, seguir con su tarea habitual» explicaba en un artículo François Desriaux, redactor jefe de la revista especializada ‘‘Salud y Trabajo’’. Más que de la Reforma del Sistema de Pensiones, que pasa de puntillas sobre la cuestión, la esperanza de que cambien las cosas puede venir, paradójicamente, del ámbito judicial. «En caso de negligencia grave imputable al empleador, se autoriza a las víctimas a obtener una reparación complementaria en razón del sufrimiento moral y físico padecido», se puede leer en el fallo publicado el pasado 20 de enero por la Corte de Casación. Así las cosas, de manera voluntaria o por temor a sufrir sanciones más abultadas, las empresas podrían verse obligadas, vaticina Desriaux, a «garantizar que el trabajo sea más soportable a lo largo de toda la vida profesional, algo que falla hoy, y que constituye una amenaza mayor para el empleo de trabajadores senior». MARTXA ZURIA��Collectif familles: Gobernua pentsioen erreforma ��kapsulatzen�� saiatzen bada ere, haren tramitea lanari buruzko eztabaida globala sustatzen ari da.