JUN. 15 2023 Burdeos programa la apertura de los trenes regionales a otras compañías El Consejo Regional de Nueva Aquitania ha sellado un convenio que, aunque mantiene en manos de la SNCF el servicio regional o de cercanías, contempla que a partir de 2027 sus líneas se abran, paso a paso, a la competencia. Con el aliciente del futuro tren directo Baiona-Donostia, dibuja una opción de puja para la sociedad Eusko Tren. En tren regional o TER, en la estación de Baiona, en uno de cuyos andenes varios pasajeros esperan para emprender viaje. (Bob EDME) Maite UBIRIA BAIONA Fue, tal y como se esperaba, el gran tema de debate durante el consejo celebrado en Burdeos el lunes y martes. Y, finalmente, pese a las movilizaciones de los sindicatos y la oposición de electos de diferentes familias políticas, el Consejo Regional de Nueva Aquitania, presidido por el socialista Alain Rousset, sacó adelante el acuerdo que contempla que el servicio de cercanías (tren regional o TER) se abra progresivamente a la competencia o, lo que es lo mismo, a su eventual explotación por otros operadores distintos a la SNCF. El Ejecutivo de Rousset debió asumir hasta media docena de enmiendas de los centristas, todo con tal de atraerse su voto para aprobar la «convención de explotación de los trenes regionales TER para el periodo 2024-2030», que de momento mantiene el vínculo del Consejo Regional con SNCF Voyageurs, la filial del grupo francés que se ocupa del transporte de pasajeros. La alianza poco habitual entre el dirigente regional socialista y los electos aliados de Emmanuel Macron vino a remarcar, más si cabe, lo mucho que está en juego. De hecho, aunque su propuesta fue rechazada, los ecologistas, antiguos aliados de Rousset, solicitaron una moratoria de diez años en la apertura a la competencia del servicio ferroviario de cercanías. Ese es el límite que contempla la legislación que viene de Bruselas, pero Rousset, que desde 1998 ejerce como presidente, primero en la Región de Aquitania y desde 2016 de la macrorregión Nueva Aquitania, acortó la transición. Los sindicatos de la SNCF denuncian, con todo, una convención que, según advierten, amenaza con la privatización del servicio público y con empeorar las condiciones laborales de los ferroviarios. Sus quejas se dejaban sentir con una movilización a las puertas del consejo regional a la que, según informó France 3 Nouvelle Aquitaine, acudieron unos 250 trabajadores. Escudándose en que esa apertura del servicio será obligada a partir de diciembre de 2023 -en ausencia de una convención para extender la concesión a la SNCF que, defiende Rousset, blindará por siete años más su explotación del servicio-, el presidente aquitano se asegura de que esa controvertida reforma quede allanada antes de las elecciones regionales de 2028. Los comunistas, que sí forman parte del Ejecutivo regional, votaron también en contra de la propuesta del patrón regional, a la que igualmente se opusieron los consejeros de derecha (Les Républicains) y de ultraderecha (Rassemblement National), que se inclinaban por que Nueva Aquitania siguiera los pasos de la Región de Occitania, que se ha decantado por renovar durante diez años el acuerdo con la SNCF, ello parar dar mayor margen a la compañía francesa para afrontar en mejores condiciones la futura liberalización. LAS LÍNEAS VASCAS La convención de siete años aprobada por Burdeos afectará a cuatro segmentos ferroviarios, entre los que se incluye el bautizado como sur de Aquitania y que comprende las líneas que recorren Euskal Herria. No obstante, esa apertura progresiva a la competencia se hará realidad primero en otros territorios incluidos en la macrorregión neoaquitana. Siempre según las previsiones de Burdeos, primero se aplicará en la zona de Poitou-Charentes, a la que seguirá Limousin y a partir de ahí se irá extendiendo a otros sectores, como el que incluye a Euskal Herria. Una de las hipótesis a despejar a futuro es si, desaparecido el monopolio estatal, operadores no franceses, caso de EuskoTren, se decidirán a pujar por la concesión ferroviaria al norte del Bidasoa. Ese tren directo entre Baiona y Donostia que debería ser una realidad a partir de 2025 podría ser un aliciente añadido para la sociedad que explota la línea entre Hendaia y la capital guipuzcoana (Topo). En 2022, el servicio regional TER de Nueva Aquitania aumentó en un 22% el número de usuarios con respecto a 2019. Unas 90.000 personas utilizan de manera cotidiana a citada red ferroviaria. RENFERenfeko presidente Raul Blancok aurreratu du ��Bost Egun�� -tan, dagokion segurtasun ziurtagiria lortuta, Espainiako konpainiak zentral bat irekiko duela Lyonen, epe luzera ��Frantziako erreferentziazko operadore�� bihurtu nahi baitu. Hurbilen dagoen fokuan, Bartzelona eta Autonomia-erkidego arteko ibilbideak.