MAY. 28 2024 DE REOJO Ni caso Raimundo FITERO Atrapa al sátrapa. Me rondan las cifras oficiales y de la medición oficial partidista como cuentas de un rosario de madera de boj. ¿Cuántos camiones tráiler moviliza Taylor Swift para sus actuaciones? ¿Cuántos millones cobra por cada concierto? ¿Cuántos conciertos debería dar para pagar el armamento que Zelenski va a recibir del gobierno español? ¿Ucrania recibe el material de guerra prestado, regalado o fiado y ya pagará? Sigue el marco bélico acortando la cota de la razón, la paz, las ilusiones y la cosecha de tomates. Ni caso. No hay que hacer ni caso a casi nadie. Las cifras embelesan. No es posible contestar a las preguntas sencillas del párrafo anterior sin entrar en crisis paranoica. ¿Quién nos roba? Hay una fábrica de fango y mil fábricas de dólares. Cada fábrica de dólares está detrás de cada guerra en cualquier parte del globo terráqueo. Si la medida de todas las cosas son cifras desinhibidas, tendremos que recurrir a la mística para encontrar una salida del atasco economicista y de una vida bancarizada que nos aprieta en las ingles y los sobacos. He visto los anuncios de varias candidaturas a los escaños europeos. Es tiempo de Repúblicas. Si ponemos el lema electoral entre interrogantes hacemos un discurso disonante. Si es entre exclamaciones avanzamos hacia la realidad virtual, la inteligencia artificial, la ganadería digital y el sentimiento de pertenencia a la secta del pitorro dorado del botijo a cuerda que ilumina. Es la opción que desatasca la abulia. Sin más. Sin menos. Algo de amparo para los muchos perdidos en la terquedad de lo obvio color pardo que amenaza. Ni caso. Por si acaso.