OCT. 09 2024 A los bailarines más jóvenes le surge un gran concurso en el horizonte A Igor Yebra, uno de los bailarines más importantes que ha dado este país, se le cruzó un día «otra loca y apasionada de la danza» como Jone Goirizelaia, abogada y coreógrafa de los Ballets Olaeta, y de ese encuentro surgió la asociación Developpe. Lo que buscan, con la primera edición del concurso internacional que se desarollará en Bilbo en enero, es dotar a las escuelas y bailarines de «un objetivo para trabajar». Jone Goirizelaia e Igor Yebra, en la presentación del concurso de danza que impulsan y organizan. (Marisol RAMÍREZ | FOKU) AMAIA EREÑAGA BILBO Empecemos con los datos: los próximos 24, 25 y 26 de enero se celebrará en Bilbo la primera edición del Concurso Internacional de Danza convocado por la asociación Developpe Dantza, que cuenta con el apoyo de BBK, el Ayuntamiento de Bilbo y la Diputación de Bizkaia. Un concurso dirigido a estudiantes, de edades entre 10 y 19 años y que trabajen diferentes modalidades -ballet clásico, contemporáneo, danza moderna, street dance, jazz, fun- y también, esto es una absoluta novedad, de euskal dantza. El jurado, de primer nivel, está presidido por Charles Jude, estrella de la Ópera de París, presidente de la Fundación Lifar y miembro del Consejo Directivo de la Fundación Nureyev. Lo completan Leire Ortueta, maestra y bailarina del Royal Ballet, y Mónica Zamora, bailarina principal del Birmingham Royal Ballet, ambas actualmente maestras del Royal Ballet School de Londres. Los premios estarán encaminados a facilitar que los bailarines completen sus estudios de danza en ballet y centros de primer nivel, en Canadá, Roma, Uruguay... Leído así, este concurso, el primero de estas características en Euskal Herria, podría parecer algo «serio» o meramente académico. Y lo es, evidentemente, aunque, a tenor de las palabras de sus impulsores y organizadores, lo que se busca es ir más allá. Porque en la presentación de esta ambiciosa iniciativa que tuvo lugar ayer en la capital vizcaina, se habló de hacer cultura, de la importancia de la danza en el desarrollo de la persona y de darle el lugar que se merece. COLOCAR LA DANZA EN EL CENTRO “La danza como lenguaje universal y unitario” es el lema escogido para este certamen, cuyo objetivo es reunir escuelas de danza, grupos de baile y personas que compitan de manera independiente para demostrar la fuerza cultural de la danza y su arraigo, para ayudar y fomentar el encuentro entre estudiantes de danza y profesionales, así como para buscar jóvenes talentos, intentando ayudarles a impulsar su carrera en el mundo de la danza. Habrá premios, también la posibilidad de hacer cursos y estudios, por ejemplo en el Conservatorio Superior de danza de María de Ávila, en Corella Dance Academy de Barcelona, en el Alberta Ballet de Canadá y en el Ballet y Escuela de la Opera de Roma. «Nosotros amamos la danza, y pensamos que tiene que estar en el centro en Bilbo, Bizkaia y Euskal Herria. Pero no solo la danza, también los bailarines: tienen que estar presentes en la vida de Euskal Herria», apuntó Jone Goirizelaia. Todo surgió del encuentro entre Goirizelaia y Yebra -«esta idea llevaba muchos años en mi cabeza. En un momento en que estaba por tirar la toalla me crucé con esta loca apasionada de la danza», explicó el bailarín y coreógrafo- y, como en todo, las relaciones personales y los contactos realizados a lo largo de una amplia carrera profesional han servido para «tejer» una propuesta que nace con idea de continuidad. Decidieron abrir un concurso para los bailarines más jóvenes, «porque este sector, el infantil, es muy importante» y tanto Thierry Fouquet como Charles Jude -el primero director de la Ópera de Burdeos cuando a principios de los 2000 Yebra fue estrella de esta compañía, y el segundo, mentor del bilbaino-, «que están en muchos concursos como jurados o incluso organizándolos me dijeron: vamos a ir más lejos y llevémoslo internacionalmente», explicaba él mismo. En esta primera edición, habrá que pagar una inscripción -pensaban hacerlo gratuito, pero un pequeño pago busca ayudar a que haya más compromiso por parte de los participantes- y, esto también es algo novedoso, podrán participar todos los que se apunten. «No sabemos de cuánta gente estamos hablando, no tenemos ni idea, pero hemos pensado que se trata de dar una oportunidad a todo el mundo que quiera estar ahí. Más que para la organización, será complicado para el jurado, que se va a volver loco», apuntó Goirizelaia. La sede del concurso estará ubicada en la sala BBK de la bilbaina Gran Vía y durante los días del concurso, por las mañanas, se darán una serie master class abiertas, no solo a los participantes, sino también a toda persona que tenga pasión por la danza en cualquiera de sus estilos o formas, e interés en aprender. También habrá una gala final. DE LA DANZA AL TEATRO, Y VUELTA Finalizada la gira de casi un año como actor, en la que ha compartido escenario con Eusebio Poncela en “El beso de la mujer araña”, parece que Igor Yebra vuelve ahora a centrarse en su pasión y vocación de siempre, la danza. «Si hay algo que me ha definido a lo largo de mi trayectoria, desafortunadamente, porque ha sido sin quererlo, es esta batalla quijotesca en la cual ahora estamos metidos -reconoció ayer el bailarín y coreógrafo-. Pero yo creo que es lo bonito de la vida, meterse en estos desafíos, porque se pueden conseguir cosas maravillosas. Lo mismo me dijeron cuando me fui a Uruguay, cuando tomé el relevo de Julio Bocca [Yebra fue director artístico del Ballet Nacional de Sodre de Uruguay desde 2018 a 2020] y, bueno, me hicieron hijo ilustre de Uruguay. Y yo me siento hijo de Uruguay, ya ves». «El problema de las cosas, a veces, es que nos da miedo meternos en ellas y yo digo: ¿Miedo, para qué? Lo importante es intentar hacer las cosas por el resto de la gente, por la sociedad. Yo creo que la cultura, y en especial la danza, a veces la vemos como un juego de niños y niñas. Bailan cuando son pequeños y, a partir de cierta edad, pasa a ser como que está perdiendo el tiempo, cuando lo que habría que hacer es seguir bailando, sin pensar en lo que la gente piensa - afirmó-. Luego se recupera cuando la gente se va haciendo mayor; lo ves porque empiezan a meterse a bailar. Pero en esa parte de vida en mediode ambas etapas yo no sé qué ha pasado a nivel social, porque se potencia el resto de las artes, pero, en cambio, a la danza parece que la miramos como si fuera algo muy banal, cuando la danza, químicamente, saca endorfinas muy positivas y tiene aspectos psicológicamente que están demostrados», subrayó. Además de las instituciones impulsoras, el concurso contará también con la colaboración de la Asociacion de Hostelería de Bizkaia, Bilbao Dendak, Danza Arte, Radio popular o Cadena Ser Bilbao, entre otros. Las normas y el reglamento del concurso, así como el formulario para la inscripción y todas las novedades de cualquier naturaleza que en torno al concurso se vayan produciendo, se podrán ver en la página web de la Asociación Developpedantza. los nuevos coreógrafos vascos, en artium Artium acogerá entre el 11 y el 13 de este mes una nueva edición de Dantzan Bilaka, el programa que busca potenciar a los coreógrafos en Euskal Herria. Impulsado por el departamento de Cultura y coordinado por ADDE, busca ofrecer un contexto de trabajo con el objetivo de apoyar, acompañar y visibilizar los procesos de creación y las actividades se extienden a lo largo del año, para culminar en estas jornadas, abiertas al público, que tendrán lugar en el museo gasteiztarra, donde siete artistas compartirán sus procesos de creación en diversos formatos en los espacios del museo. Han trabajado durante dos periodos intensivos de residencias, uno en Artium y otro en Azala Kreazio Espazioa, y son Aitzol Iraola, Alazne Lastra Crespo, Izaro Ieregi González, Maider G. Etxegibel, Nagore Tamayo Goñi, Rebeca Barroso y Stefano Mattiell. A.E. BAILAR«Nosotros amamos a la danza, y pensamos que tiene que estar en el centro en Bilbo, Bizkaia y Euskal Herria. Pero no solo la danza, también los bailarines»