MAY. 24 2025 ¿Cuántas tormentas resiste un vaso de agua? Iñaki IRIONDO Hay que partir de que PNV y PSE no van a romper, al menos de momento y mientras no se produzca algún cataclismo en cualquiera de todos los ámbitos institucionales en los que gobiernan o se necesitan. Son muchos puestos de trabajo en juego. Así que mientras de puertas para adentro seguirán pegados, parece que de puertas hacia fuera han cambiado algo las reglas del juego. En la pasada legislatura, con menos fuerza que en la actual, el PSE consiguió que el PNV aceptara romper el acuerdo educativo alcanzado con EH Bildu. Y en la anterior logró que Sabin Etxea enterrara las bases acordadas para un nuevo estatus. En la última campaña ambos partidos simularon poner en duda la lealtad de su pareja, pero la misma noche electoral se echaron los unos en brazos de los otros. Sin ninguna duda. Sin ni siquiera perderse en disimulos como organizar una ronda de reuniones. Directos a la cama. Una cama enorme y cara con más consejeros y consejeras que nunca en este siglo. Eneko Andueza se quedó fuera del Gobierno para hacer lo que está haciendo, pero al poco se ha encontrado con un cambio en la quinta planta de Sabin Etxea, allí donde Andoni Ortuzar se tomaba estas cosas con cierta pachorra, se sienta ahora Aitor Esteban que ha decidido reforzar la estructura comunicativa del PNV, dar mayor presencia mediática al EBB y no dejar pasar ninguna a su socio y al mismo tiempo adversario político. Han sido tres rifirrafes públicos en un mes. La coalición, como se ha dicho, no peligra. Pero su imagen sí. Reproches por declaraciones sobre el trazado del TAV, alegaciones al decreto de universidades o preguntas sobre la inmigración son, efectivamente, tormentas en un vaso de agua. Pero ¿cuántas tormentas más de estas puede resistir sin cuartearse o desbordarse el vaso llamado votante? Andueza se quedó fuera del Gobierno para hacer lo que está haciendo ahora, pero se ha encontrado con un cambio en el PNV que ha reforzado su aparato comunicativo y decidido no dejar pasarle una