OCT. 31 2025 SPRINGSTEEN: DELIVER ME FROM NOWHERE Sobria, imperfecta, pero bastante auténtica Gaizka IZAGIRRE HERNANI {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Empieza a resultar agotador ese patrón que equipara biopic de músico (masculino, cómo no) legendario con nominación automática al Oscar para su protagonista. Pasó con la caricaturesca interpretación de Rami Malek en “Bohemian Rhapsody”, con Austin Butler en “Elvis” y con Timothée Chalamet en “A Complete Unknown”. Y, sin atisbo de duda, sucederá lo mismo con Jeremy Allen White al interpretar a Springsteen. No es que esas nominaciones sean inmerecidas, pero suelen funcionar como cortina de humo: tapan los baches narrativos y la falta de riesgo de películas moldeadas con el mismo patrón. En “Deliver Me from Nowhere”, la cosa mejora, aunque no tanto. Scott Cooper logra momentos sinceros, pero el conjunto aún huele a déjà vu. Basada en el libro de Warren Zanes, la cinta narra la gestación de “Nebraska”, el disco que Springsteen grabó solo en su habitación de Nueva Jersey con una grabadora de cuatro pistas y un puñado de demonios internos. Es un retrato sobrio y melancólico del artista enfrentado a su fama y a su soledad. El gran acierto es centrarse en ese instante de quiebra -éxito, depresión, creación, legado- en lugar del típico repaso biográfico de manual. Cooper apuesta por la introspección antes que por la épica: la cámara se mueve poco, los planos son cerrados, la luz natural y la paleta deslavada evocan la textura de la época. Todo respira un minimalismo emocional que refleja el espíritu del álbum. Allen White sostiene la película con una interpretación contenida y física. No imita a Springsteen: lo habita. Sin caricaturas ni mímica, transmite el peso del silencio, la tensión del cuerpo, el pulso de alguien que crea para no hundirse. El resultado es una película sobria, imperfecta y algo convencional, pero bastante auténtica.