GARA Euskal Herriko egunkaria

El 48,2% de las mujeres ha sufrido violencia y el 53%, situaciones de acoso

La primera macroencuesta oficial sobre violencia contra las mujeres en la Comunidad Autónoma Vasca revela que el 48,2% de las mujeres ha sufrido algún tipo de violencia machista a lo largo de su vida, un porcentaje que se eleva al 53,1% en el caso de las víctimas de acoso sexual.

La encuesta se ha elaborado a partir de una muestra representativa de 4.500 mujeres. (Juanan RUIZ | FOKU)

La encuesta de violencia contra las mujeres y otras formas de violencia interpersonal elaborada en 2024 y promovida por Emakunde y el Gobierno Vasco es la primera encuesta oficial que se realiza en la Comunidad Autónoma Vasca con el objetivo de medir la magnitud de este problema y recopilar datos sobre la frecuencia con la que las mujeres sufren distintas formas de violencia, por el hecho de ser mujeres, en cualquier ámbito público o privado, lo que incluye entre otros, los ámbitos de pareja, familiar, laboral, educativo, comunitario y el entorno virtual.

La población objeto de estudio de esta encuesta son las mujeres de entre 16 y 85 años residentes en la Comunidad Autónoma Vasca, y en total se ha encuestado a una muestra representativa de 4.500 mujeres.

El principal resultado que arroja este estudio es que el 48,2% de las mujeres ha sufrido algún tipo de violencia (física -incluida amenazas-, sexual y/o psicológica) dentro o fuera de la pareja alguna vez en la vida. Si se extrapola esta cifra a la población femenina, hablamos de 449.295 mujeres afectadas.

En lo que se refiere al último año, el porcentaje de mujeres que ha sufrido algún tipo de violencia asciende al 7,4%, lo que se traduciría en 68.949 mujeres.

Los datos muestran que la violencia afecta a mujeres de todas las edades, si bien el análisis en base a la edad muestra algunas diferencias en las tasas de prevalencia de los diferentes tipos de violencia. En general, la tasa es mayor entre mujeres que tienen entre 30 y 44 años (62,3%) y las que tienen entre 16 y 29 años (55,8%), mientras que obtienen la tasa más reducida las que tienen entre 65 y 85 años (30,2%).

Las mujeres con discapacidad (reconocida superior o igual al 33%) y aquellas que presentan limitaciones graves para la realización de actividades de la vida cotidiana, presentan una probabilidad ligeramente mayor de sufrir violencia que otras mujeres (49,8% frente a 48%). Las diferencias son más marcadas cuando se trata de violencia física; 33,3% frente al 24,7% de las mujeres sin discapacidad o limitaciones. Además, estas mujeres se ven especialmente afectadas por la violencia que sucede en el ámbito de la pareja (34,6% frente a 28,9% de las mujeres sin discapacidad o limitaciones en la actividad).

Y respecto a la nacionalidad, la proporción de mujeres con nacionalidad distinta a la española que han experimentado violencia por alguna pareja o alguna otra persona alguna vez en la vida es superior a la de mujeres de nacionalidad española (61,1% y 46,8% respectivamente). Más concretamente, estas mujeres se ven especialmente afectadas por la violencia física y por la violencia psicológica así como por la violencia que se produce en el ámbito de la pareja.

ACOSO SEXUAL

Esta encuesta analiza también los casos de acoso sexual, que representan un porcentaje mayor que los de la violencia, ya que alcanzan el 57% de las mujeres entre 16 y 85 años residentes en la CAV. Si se extrapola esta cifra a la población femenina, hablamos de 495.397 mujeres afectadas.

Los actos de acoso sexual más habituales son las miradas insistentes o lascivas (37,4%) y el contacto físico no deseado como puede ser la proximidad innecesariamente cercana, tocamiento de partes de tu cuerpo, besos/abrazos, etc. (30%). También los gestos sexuales o exhibicionismo (22,7%) o las bromas sexuales o comentarios ofensivos sobre el cuerpo o la vida privada (18,6%) resultan en gran medida habituales.

Además, el 14,1% de las mujeres manifiesta haber recibido sugerencias inapropiadas para tener una cita que le hicieron sentir ofendida, humillada o intimidada y un 13,5% ha recibido sugerencias inapropiadas para realizar algún tipo de actividad sexual.

En cuanto al ámbito donde se produce el acoso sexual, la frecuencia y la relación entre agresor y víctima, los datos indican que lo más habitual es que en los episodios de acoso sexual la persona agresora sea una persona desconocida (42,3%), mientras que la prevalencia del acoso sexual en el ámbito de la pareja se sitúa en el 3,1%.

La prevalencia del acoso sexual por parte de agresores conocidos por la víctima en entornos de cercanía (centro escolar, vecindario, círculo de amistades…) ronda el 17,9%, mientras que el 8% de las mujeres manifiesta haber sufrido este tipo de acoso en el espacio de trabajo.

Por último, el 2,4% de las mujeres manifiesta sufrir o haber sufrido acoso sexual por parte de un familiar (diferente a su pareja o expareja) alguna vez en la vida.

Si se presta atención al acoso sexual sufrido en la etapa adulta (después de los 15 años), se observa que en torno al 10% de la población femenina ha sufrido acoso sexual dentro o fuera de la pareja por última vez en un momento muy cercano a la actualidad, en el último año.

Y en cuanto a edades, las mujeres de entre 16 y 29 años son las que presentan la prevalencia de acoso sexual dentro o fuera de la pareja más elevada (70,7%), seguido de cerca por las mujeres de entre 30 y 44 años (65,4%). Las mujeres de más edad, aquellas de entre 65 y 85 años, son las que presentan la tasa más baja (35,9%).

En la presentación de la encuesta, la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, quiso agradecer «la valentía y la generosidad de las miles de mujeres vascas que han compartido experiencias duras, dolorosas, graves, a través de esta encuesta. Que nos han permitido conocer sus vivencias personales y obtener una radiografía profunda y actualizada de la realidad, que nos muestra un contexto de vulneración de derechos más generalizado de lo que a priori se piensa», indicó, al tiempo que añadía que «su aportación es valiosísima para las políticas de igualdad» y que romper el silencio, en este caso, «es una contribución solidaria hacia otras muchas mujeres que sufren la violencia y hacia la construcción de una sociedad más justa y más libre».



Solo el 18,4% ha recibido asistencia médica o psicológica

Solo el 18,4% de las mujeres que han participado en la encuesta manifiesta haber recibido asistencia médica o psicológica como consecuencia de los episodios de violencia sufridos, mientras que otro 17,3% no la recibió pese a considerar que debería haberla recibido. El 63,8% asegura no haber necesitado asistencia.

Otra de las conclusiones del estudio revela que el 11,7% de las mujeres que han sufrido algún tipo de violencia dentro o fuera del ámbito de la pareja alguna vez ha tenido que permanecer un tiempo sin poder ir a trabajar o a estudiar como consecuencia de la violencia sufrida.

Atendiendo al ámbito en el que se producen estos episodios, es más habitual que hayan permanecido un tiempo sin poder acudir al trabajo o al centro de estudios las mujeres que han sufrido violencia en el ámbito de la pareja (13,3% frente a 7,2% de las que han sufrido violencia fuera de este ámbito).

Por su parte, un 12,5% de las mujeres con un diagnóstico de discapacidad igual o superior al 33% o limitaciones graves para la realización de las actividades cotidianas manifiesta que su discapacidad o limitación es consecuencia de la violencia sufrida por parte de la pareja o de alguna otra persona.

Por otra parte, el 16,6% de las mujeres que han vivido algún tipo de violencia asegura haber tomado medicamentos, alcohol drogas para afrontar los episodios violentos vividos. De todas las sustancias consumidas la más habitual es la ingesta de medicamentos (16,6%).

La ingesta de este tipo de sustancias también es superior entre las mujeres que han sufrido violencia física (26,3%). También es muy superior entre las mujeres que han sufrido violencia en el ámbito de la pareja (23,4% frente al 6,9% de las que la han sufrido fuera de la pareja).

Asimismo, la gran mayoría de víctimas manifiesta haber hablado con algún amigo, amiga o algún familiar sobre los episodios de violencia vividos, aunque es destacable que casi una de cada cinco (18,8%) no ha compartido esta experiencia con ninguna persona del entorno.

Un 13,9% de las mujeres que declaran haber sufrido violencia ha denunciado en alguna ocasión estos hechos y un 9,6% en el último año. La mayor parte de estas denuncias han sido interpuestas por las propias mujeres.

Entre los principales motivos que señalan las mujeres para no denunciar destacan: la falta de identificación de la violencia con un delito denunciable (64,5%); la aparición de sentimientos de culpa, vergüenza o bloqueo emocional (19,1%); y las dificultades que se perciben en relación con un proceso judicial (18,4%). J.S.