DEC. 31 2025 En plena catástrofe humanitaria, Israel corta la actividad de 37 ONG en Gaza Israel vetará la actividad de 37 ONG que operan en Gaza, acusándolas de vínculos «terroristas», en plena catástrofe humanitaria, provocada precisamente por la restricción israelí de la mayor parte de la ayuda que precisa la población. A la vez, el Parlamento retiró la inmunidad a la Unrwa, una decisión contraria al derecho internacional. Niños palestinos en una tienda inundada en el campamento de Bureij. (Eyad BABA | AFP) GARA CIUDAD DE GAZA {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} El Gobierno israelí retirará las licencias de actividad a 37 ONG que operan en Gaza al considerar que empleados de esas organizaciones «estuvieron involucrados en actividades terroristas». El Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo anunció el veto, fruto de una reciente regulación que exige a las ONG información pormenorizada de sus trabajadores. El Ministerio sostiene de que un 15% de las organizaciones no entregaron a las autoridades israelíes «información completa y verificable sobre sus empleados». Concretamente, acusó a Médicos Sin Fronteras (MSF) de que «personas afiliadas» a esta ONG estaban vinculadas a organizaciones islamistas palestinas «como la Yihad Islámica y Hamas». Sin su incorporación a este registro, las ONG no pueden incluir a personal internacional con conocimientos técnicos, por ejemplo en salud, agua o saneamiento, ni introducir suministros de ayuda esenciales a través de las fronteras controladas por Israel hacia Gaza o Cisjordania. Israel impone este veto en plena situación catastrófica para la población palestina, en la que el bloqueo israelí a gran parte de la ayuda impide hasta levantar refugios adecuados, mientras los temporalees inundan las tiendas y empapan colchones, almohadas y ropa en un terreno fangoso. Además, acarrean otros peligros como enfermedades y el derrumbe de los edificios en ruinas. Además, el Ejército israelí no dejó ayer de bombardear Rafah, Jan Yunis o el campamento de Maghazi. Las licencias serán revocadas a partir del 1 de enero y deberán completar el cierre de sus operaciones el 1 de marzo. En su comunicado, el Ejecutivo israelí menosprecia, además, la ayuda aportada por estas organizaciones, afirmando que es mínima, mientras mantiene el veto a la mayor parte de los suministros básicos que debería autorizar según el acuerdo de alto el fuego. MSF no haber recibido ninguna notificación y alertó de consecuencias «devastadoras» para los palestinos si se ven obligadas a retirarse, puesto que se encarga de alrededor del 20% de las camas de hospital del territorio y colabora en uno de cada tres partos que se producen allí. A la vez, el Parlamento israelí aprobó una reforma de la ley que ilegalizó a la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (Unrwa) en la que, en una decisión que choca con el derecho internacional, despoja a esta organización de su inmunidad, al tiempo que decreta la expropiación de sus locales en Jerusalén Este, que ya fueron asaltados y ocupados, y corta sus suministros. La reforma añade un artículo que establece que «las disposiciones de la Ordenanza de las Naciones Unidas sobre Inmunidades y Privilegios, y que protegen de allanamientos expropiaciones y detenciones, no se aplicarán a la Unrwa». La organización advirtió de que ni Israel ni ningún Estado miembro puede excluir unilateralmente de una convención que ha suscrito a uno de los organismos de la ONU. GENOCIDIOAmnistía Internacional calificó la medida como «una escalada deliberada de su genocidio». Afirmó que «bloquear ayuda vital mientras la población civil se enfrenta al hambre, enfermedades y bombardeos», a pesar del supuesto alto el fuego, es «una flagrante violación del derecho internacional y un castigo colectivo de escala catastrófica».