JAN. 18 2026 ZigoitiaBai alerta de que Solaria pretende hacerse con más de 1.200 hectáreas en Araba Manifestación celebrada en Gasteiz en 2025. (Jaizki FONTANEDA | FOKU) Ion SALGADO GASTEIZ {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} ZigoitiaBai alertó ayer de los 19 parques fotovoltaicos que quiere construir Solaria, una «multinacional depredadora que pretende ahora apropiarse de más de 1.200 hectáreas en Araba. Este acaparamiento de tierras o green grabbing es insultante y no tiene pase en la sociedad alavesa». En un comunicado, recordó que en 2024 Solaria presentó su primer proyecto, «que ocupaba una superficie de alrededor de 80 campos de futbol en el corazón de Zigoitia, en las faldas del Gorbea, más concretamente ocupando una gran parte de los pueblos de Gopegi, Eribe y Acosta». «Ese proyecto también suponía la construcción de una subestación eléctrica en Gopegi para conectar la planta industrial fotovoltaica con una Línea de muy Alta Tensión que recorrería más de 100 kilómetros hasta Zierbena», añadió, y advirtió de que «tras dos años de movilizaciones, denuncias y alegaciones tanto populares como técnicas de gran calado a ese proyecto, Solaria ha vuelto a la carga, presentando ante el Gobierno Vasco otros tres proyectos similares en Zigoitia, más concretamente en Manurga, Berrikano y Etxabarri Ibiña, y otros 16 más en el territorio de Araba». «Claramente, Solaria ha lanzado un órdago a la Diputación de Álava, el Gobierno Vasco y a toda la sociedad de Zigoitia y de Álava», apuntó la asociación, creada para «empoderar a la sociedad zigoitiarra para poder defenderse del atropello de Solaria, y proponer alternativas reales y factibles para llevar a cabo una transición energética justa en nuestro municipio». UN RECADO A LAKUA También mostró su preocupación ante el «actual desorden del territorio, donde el confusionismo, la arbitrariedad y una ausencia aparentemente inducida de marco regulatorio garantista, provoca una situación de desamparo». Un «caos normativo» aprovechado por compañías «de dudosa ética, como Solaria, para sortear las limitaciones lógicas y necesarias». «En este sentido el Gobierno Vasco tiene una gran responsabilidad al no aprobar un Plan Sectorial de Energías Renovables justo y garantista», manifestó ZigoitiaBai.