JAN. 19 2026 DE REOJO Cocinar al amanecer Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Las deudas con la memoria olfativa se cobran o se pagan a base de recuperar los secretos contados frente a la cocina económica que desde hace décadas se han convertido en libros de recetas. Últimamente, han ido convirtiéndose en algo de lujo más que en algo práctico para la consulta ordinaria. ¿A qué huelen ahora las cocinas posmodernas? El pronóstico del dueño de Mercadona es que en unos pocos años se construirán los apartamentos y los pisos sin cocina tal como ahora la conocemos. Nuestra vida gastronómica será similar a un porcentaje cada vez más elevado de restaurantes de franquicias, que lo único que hacen es calentar los platos que les llegan ya totalmente preparados. Situados en esta dramática realidad pragmática para quienes la palabra manual y artesanía nos excita más allá de los sentidos, entenderemos qué nos pasa a ciertas edades de madrugada, cuando por razones fisiológicas nos despertamos y aprovechamos el tiempo o para escuchar las últimas barbaridades de Trump o para leer o para juguetear con nuestras redes de manera juvenil. ¿Por qué cocinar al amanecer no entra actualmente en nuestros posibles planes? Creo que se trata de una convención, de un reparo, porque inundar la casa con los olores de un estofado de carne con mucho picante chocaría con nuestro ritual místico. El olor a café y pan tostado prevalece como forma de inclusión en un mundo codificado por los mercaderes de alimentos, tostadoras y cafeteras de diseño que hemos aceptado como parte de nuestra propia idiosincrasia de manera entreguista.