JAN. 29 2026 DE REOJO Una partida de dominó Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Me imagino sentado en una taberna, con un café y un bajativo, fumando y jugando al dominó mientras solucionamos el mundo, los jugadores y los mirones. Son retrocesos sin nostalgia, pero imágenes reconfortantes y hasta coincidentes con lo que parece ser en estos tiempos la tarde fuera de la dictadura de la televisión recargada de mensaje partidistas. Porque enganchado a la siesta medio pensionista con los programas de vocerío, el tono y nivel es parecido al de los opinadores durante una partida de garrafina en los años setenta. Yo digo, sin enjundia ninguna, ¿es normal tantos días de borrascas bautizadas, inundaciones, nevadas ciudadanas y otros fenómenos climáticos que nos endurecen el carácter? En invierno, nieva, llueve, hace frío, ¿pero en estas cantidades y duración? Es un fenómeno general, las imágenes de un pueblo italiano que se ha derrumbado una parte importante que estaba en un linde debido a un corrimiento de tierras producto de las lluvias pertinaces y torrenciales, es un síntoma más de que algo está pasando por la alerta climática. En la partida de dominó siempre hay uno que asegura que es lo normal y otro que es conspiranoico y quienes han fiado su futuro a la predicción algorítmica de los meteorólogos que son los monaguillos de la Aemet, nuestro oráculo que nos disgusta y sorprende y que le pedimos fiabilidad absoluta en sus avances y alertas. Ante cualquier circunstancia de estas características se incendian los debates sobre se ha hecho lo que los protocolos reclaman. Cuatro copos dan para petición de dimisiones. Pongo la blanca doble.