FEB. 06 2026 El nuevo Ararteko se reunirá la semana que viene con Seguridad Mikel Mancisidor tomó ayer posesión de su cargo de Ararteko y en su primera intervención ante los medios no quiso adelantar posiciones sobre temas de actualidad, pero sí anunció que la semana que viene se reunirá con el consejero de Seguridad de Lakua, Bingen Zupiria. El Ararteko saluda al lehendakari tras tomar posesión de su cargo. (Jaizki FONTANEDA | FOKU) Iñaki IRIONDO GASTEIZ {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Mikel Mancisidor tomó ayer posesión de su cargo de Ararteko, para el que fue elegido por el Parlamento el pasado 18 de diciembre, fruto de un pacto de PNV y PSE con el PP. Al pleno asistieron sus antecesores Mertxe Agúndez, Iñigo Lamarka, Manu Lezertua e Inés Ibáñez de Maeztu. Para todos ellos tuvo buenas palabras, además de para los ya fallecidos Juan San Martín y Xabier Markiegi. El nuevo Ararteko es licenciado en Derecho, doctor en Relaciones Internacionales y doctor en Historia, tiene una amplia experiencia en el ámbito de los derechos humanos y ha trabajado en paneles de alto nivel de la ONU. Además, acumula numerosas distinciones y premios. En su primera intervención ante los medios dejó constancia de que proviene del mundo académico.No quiso adelantar el nombre de quien ejercerá de adjunto o adjunta, para respetar el mandato institucional de reunirse primero con la presidenta del Parlamento, Bakartxo Tejeria. Lo que hará hoy y después dará a conocer la composición de su equipo. Hasta que no esté con ellos, no ha querido tampoco entrar en cuestiones de actualidad, como las vacunas caducadas, el pelotazo de la Ertzaintza en Errekalde o la decisión del Departamento de Seguridad de facilitar el origen de los detenidos en sus notas de prensa. La institución del Ararteko ha sido históricamente contraria a esta medida. La hasta ayer Ararteko en funciones, Inés Ibáñez de Maeztu abrió una investigación de oficio nada más conocerse la decisión y pidió explicaciones al consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, pero éste prefirió esperar al nombramiento de Mikel Mancisidor. El nuevo Ararteko anunció ayer que había tenido esa misma mañana una conversación con el consejero Bingen Zupiria y habían quedado para reunirse la próxima semana. Declaró que confía «en que encontremos una buena solución que respete los derechos y preocupaciones de todo todos y que sea satisfactorio para las necesidades de todos. Ese es mi gran objetivo». «ARARTEKO DE TODOS» Mikel Mancisidor fue elegido con la oposición de EH Bildu, por considerar que en el pasado había firmado artículo con ataques a la izquierda independentista, lo que iba en contra de la necesaria independencia del cargo, así como porque no era euskaldun. En su primera intervención cuando resultó elegido, afirmó que iba a ser el «Ararteko de todos» y así lo repitió también ayer, no queriendo entrar en polémicas. Ve la posición de EH Bildu como «dentro de una lógica política que entiendo y respeto». En cuanto a la cuestión del euskara, intervino en este idioma asegurando que mantendrá los estándares que ha tenido hasta el momento la institución del Ararteko, tanto en la atención a la ciudadanía como en sus actos públicos. En el plano de los principios, Mancisidor aseguró que el Ararteko debe ser «independiente e imparcial», lo que «nos obliga a no tomar partido por siglas o intereses de parte. Pero exige tomar partido por los derechos humanos y los principios democráticos». Según ha apuntado , el Ararteko «no puede ser neutral ante la vulneración de derechos, ante la injusticia, ante las desigualdades, violencias o discriminación». En este sentido, Mikel Mancisidor añadió ante los medios que «la institución del Ararteko apuesta por la transparencia y la calidad de su información, pero también por el rigor extremo en lo que toca defender en cada uno». SEGURIDAD-DDHHEl Ararteko afirmó que «debemos evitar la falsa dicotomía de pretender enfrentar la seguridad con las libertades. La seguridad y los derechos no deben competir, sino complementarse. No hay seguridad sin derechos ni derechos sin seguridad».