FEB. 06 2026 Irán y EEUU vuelven hoy a negociar, pero sin una agenda común Irán y EEUU se reúnen hoy en Omán sin haber aclarado el alcance de las conversaciones sobre el programa nuclear iraní. La divergencia sobre el marco -que EEUU quiere extender al pograma balístico, las alianzas iraníes y su política interna- augura una negociación larga o directamente un fracaso que puede encender el escenario de guerra. Un hombre enarbola la bandera iraní frente a un mural contra Estados Unidos en Teherán. (Morteza NIKOUBAZL | NURPHOTO) GARA MASCATE {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Irán se sienta hoy en la mesa de negociación con Estados Unidos en Omán insistiendo en que solo quiere hablar sobre el levantamiento de las sanciones al país persa y sobre su programa nuclear que, recalca una y otra vez, no tiene como objetivo dotarse de armamento atómico. El presidente, Masud Pezeshkian, fijó este marco al dar instrucciones para negociar en «un contexto propicio» y «libre de amenazas y expectativas irrazonables». Por su parte, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, afirma que el alcance de los misiles iraníes y la política regional de Irán deberán estar en las discusiones, que encabezan el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, y los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner. EEUU quiere incluir también el cambio de las relaciones de la República Islámica en la región, desde Hizbulah, en Líbano, a los huthíes, en Yemen, que califica como respaldo a «organizaciones terroristas» o «el trato a su propia población en el marco de las protestas en el país». Ambas partes ya mantuvieron conversaciones bajo la mediación omaní en la primavera de 2025, pero los ataques que lanzó Israel en junio que dejaron más de 1.100 muertos, y a los que se sumó EEUU precisamente en vísperas de una de las reuniones, dieron al traste con el intento. Donald Trump aprovechó la represión del movimiento de protesta a principios de enero en Irán, para amenazar con una nueva intervención militar que varios Estados intentaron frenar. En su última amenaza dijo al líder supremo, Ali Jamenei, que «debería estar preocupado». Teherán, a su vez, advierte de que su respuesta a un ataque no sería contenida y llegaría a Israel, actor en la sombra de esta negociación. TENSIÓN HASTA ÚLTIMA HORA Hasta el miércoles, Washington todavía amagó con no acudir a Omán, y al menos nueve países de Oriente Próximo presionaron para evitarlo. Pero llega con una acumulación sin precedentes de fuerzas militares en la región. El habitual recurso de Washington a las armas y el de Trump al chantaje como cartas negociadoras ha aumentado el riesgo de guerra con un alcance y consecuencias imprevisibles. Según Trump, el bombardeo de junio a tres instalaciones nucleares en Irán destruyó el programa nuclear del país, pero aún se desconoce la magnitud exacta de los daños. Hasta entonces, Irán enriquecía uranio al 60%, pero para fabricar una bomba, el enriquecimiento debe alcanzar el 90%. Trump exige, no obstante, una prohibición absoluta, lo que supone una «línea roja» para Irán. Tampoco está claro qué ha sido de las reservas iraníes de más de 400 kilos de uranio altamente enriquecido tras los ataques. «Los materiales se encuentran bajo los escombros» de las instalaciones bombardeadas, «y no hemos intentado extraerlos (...) porque es peligroso», declaró Ali Shamjani, asesor del líder supremo. «Si eso les preocupa, podemos diluir el material del 60% al 20%. Pero, a cambio, hay que pagar algo», afirmó Shamjani, aludiendo al levantamiento de las sanciones que están asfixiando la economía iraní. NOBELLa nobel de la paz iraní Narges Mohammadi ha iniciado una huelga de hambre en la prisión en la que lleva detenida 55 días, para protestar por su encarcelamiento, las condiciones de su detención y la privación de su derecho a contacto y a tener visitas, según anunció la Fundación que dirige. PETROLEROSLa Guardia Revolucionaria Islámica afirmó que se incautó de dos petroleros en el golfo Pérsico por contrabando de combustible, con «más de un millón de litros», sin especificar su bandera ni la nacionalidad de los tripulantes. Quince de ellos fueron llevados ante los tribunales.