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El comité de Tubos Reunidos Amurrio llama a «activar la lucha» contra el ERE

El comité de empresa de Tubos Reunidos en Amurrio mostró ayer su rechazo al ERE anunciado por la compañía, que también afecta a la planta de Trapagaran. Dejó claro que no aceptarán «ningún tipo de destrucción de empleo ni recorte de derechos laborales», e hizo un llamamiento a «activar la lucha» en la comarca de Aiaraldea.

Trabajadores de Tubos Reunidos ayer ante la planta de Amurrio. (Oskar MATXIN EDESA | FOKU)

El comité de empresa de Tubos Reunidos en Amurrio exigió ayer la retirada del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que la compañía plantea para la planta alavesa y para la de Trapagaran, que dan trabajo a 1.400 personas. Instó a «activar la lucha» porque no van a aceptar «ningún tipo de destrucción de empleo ni recorte de derechos».

En una rueda de prensa, representantes del comité expresaron «de manera clara y rotunda» su «rechazo absoluto» al expediente, cuyo impacto se conocerá este lunes. «Nuestra posición es firme. Queremos decirlo alto y claro: que no se engañe a la sociedad vasca. Ni Tubos Reunidos, ni las instituciones, ni el Gobierno Vasco. Porque estamos hablando de una empresa que ha recibido más de 100 millones de dinero público, tanto en ayudas directas como indirectas, con un objetivo muy concreto: garantizar la viabilidad de la empresa, el mantenimiento de la actividad industrial y el empleo», explicaron.

E incidieron en que la situación actual de Tubos Reunidos no responde «a una deuda sobrevenida ni a una crisis repentina e imprevisible». A su juicio, es el resultado de una serie de decisiones empresariales «adoptadas bajo el paraguas de un apoyo público excepcional», acompañado «además de compromisos explícitos e implícitos de mantenimiento de la actividad industrial y del empleo». Unas decisiones que, «una y otra vez, se han tomado a espaldas de la clase trabajadora, que ha sido precisamente quien ha sostenido esta actividad industrial durante años».

Según explicaron, el problema comenzó en 2008, cuando «pidieron un crédito de 170 millones de euros y la deuda ascendió la misma cantidad». Y ahora la compañía pretende, «una vez más, que el ajuste recaiga exclusivamente sobre las espaldas de los trabajadores, trasladando una decisión puramente empresarial a la plantilla, como si no existiera responsabilidad alguna por parte de quienes han dirigido la empresa ni de quienes han respaldado esas decisiones con recursos públicos».

En este sentido, el comité denunció «la total responsabilidad» de la empresa y de las instituciones que han sido «parte activa de todo este proceso», desde el momento en que «decidieron inyectar dinero público en Tubos Reunidos y desde el momento en el que reconocen que es una empresa estratégica para Euskal Herria»; e hizo hincapié en que «no necesitamos declaraciones, necesitamos implicación real, la misma implicación que demostraron a la hora de conceder ayudas públicas. Hoy les exigimos que estén a la altura y que actúen para evitar cualquier destrucción de empleo y cualquier deterioro de las condiciones laborales».

Por último, desde la representación sindical hicieron un llamamiento «a la activación de la lucha, tanto de la plantilla de Tubos Reunidos como del conjunto de la comarca». «Una vez más nos toca responder. Nos toca responder ante otro ataque, y tenemos muy claro que no vamos a permitir que quienes siempre se posicionan en contra de la clase trabajadora lo vuelvan a hacer», manifestaron.

DOS JORNADAS DE HUELGA

Cabe recordar que los días 9 y 13 de febrero están convocadas dos jornadas de huelga en Tubos Reunidos, la primera con motivo de la comunicación del ERE por parte de la empresa, y la segunda coincidiendo con las reuniones previstas con el Gobierno de Lakua y la Diputación de Araba en Gasteiz.

El comité anunció que, si la empresa mantiene su apuesta por los despidos, en las próximas semanas activarán «más días de huelga y nuevas movilizaciones». «Exigimos, por tanto, que esta medida se paralice de inmediato y que no se ejecute ningún ERE».