FEB. 23 2026 SASKI BASKONIA, CAMPEÓN DE LA COPA 2026 La «táctica del conejo» trae la séptima Copa, 17 años después Saski Baskonia hizo saltar la banca ante un Real Madrid que se las prometía muy felices cuando Luwawu-Cabarrot cayó eliminado a falta de 2.37 y empate a 85. Pero un tremendo Trent Forrest, elegido MVP de la finalísima, y los chispazos de Howard y Omoruyi hicieron posible el título. Paolo Galbiati abraza la Copa conquistada a sangre y fuego y de forma exultante. (Emilio COBOS | EUROPA PRESS) Arnaitz GORRITI VALENCIA {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Llegó la séptima para Saski Baskonia. 17 años después y de la forma más rocambolesca posible, porque con empate a 85 a falta de 2.37 perdía a Tim Luwawu-Cabarrot, el mejor de los gasteiztarras hasta ese momento con 28 puntos, insuficientes para ponerse por delante, pero sí para mantener a los de Paolo Galbiati en la estela de un Real Madrid a quien adelantaron en esos minutos finales, hasta el 89-100. El llorado Manel Comas le llamaba a eso hacer la «táctica del conejo» y ayer lo cierto es que salió bordado, con los seis puntos de Markus Howard justo en esos instantes finales, y la explosión de Trent Forrest, elegido MVP de la final sobre todo por su explosión en el último tramo, en esos momentos de todo o nada para llevarse la séptima Copa a Gasteiz, la primera desde la conseguida en Madrid 2009. Después de 17 años de sequía y pasando mucha miseria perdiéndose cuatro de las seis últimas ediciones del «Torneo del KO» y con Paolo Galbiati a las riendas del equipo, Saski Baskonia lograba lo que parecía impensable. Ganar otra vez el torneo de Copa, y para saborearlo un poco más, superando al Real Madrid en su primer enfrentamiento en pos de este título. Zorionak Saski Baskonia! Zorionak, porque mañana tendrá el recibimiento en una semana sin Liga ACB pero con duelo de Euroliga ante Valencia Basket el jueves a las 20.30 en el Buesa Arena. Será un honor recibir el pasillo de Valencia Basket, un rival que bien pudo haber estado este domingo en el Roig Arena, después de tener al Real Madrid contra las cuerdas en semifinales. Pero donde Valencia Basket falló, Saski Baskonia lograba el título, y con mucho sabor de reivindicación por parte de un club en evidente capa caída en la Euroliga, pero que supo sacudirse sus límites cuando más falta le hacía. OBERTURA Llegó el Real Madrid a la pista y pitada monumental. Cinco minutos después, hacia las 18.40, aparecía la plantilla de Saski Baskonia y el Roig Arena, aún en proceso de llenarse, prorrumpe en una ovación cerrada y los de la txaranga ya están dándole a sus ‘hits’. Este 22 de febrero de 2026, 126º aniversario del nacimiento de un genio cascarrabias como Luis Buñuel, el Roig Arena se vestía de baskonista, por mucho que el favoritismo recaiga en un Real Madrid que aún se pellizcaba cómo pudo voltear su semifinal ante Valencia Basket. El juego arrancó tras tener que tragar el sapo del Borbón y el himno español -la Copa es de los aficionados, no del rey, como bien recordaba nuestro compañero, hoy en otros menesteres, Jon Ormazabal- y Mario Hezonja, después de su apoteósica recta final ante Valencia Basket, anotaba el 2-0. No tardó Forrest en igualar, pero entre Tavares y Llull, este de tres, el Real Madrid se desperezaba antes, y más cuando Campazzo y Hezonja estiraban el parcial hasta el 13-2. En tres minutos. Pintaba mal, pero esto no es cómo empieza, como bien se vio. ALGO PERSONAL Luwawu-Cabarrot decidía tomar el toro por los cuernos y guiar al Baskonia hasta donde fuera posible. Por lo pronto, sacaba a Tavares de la cancha con dos personales. Sin el caboverdiano, la zona madridista no es territorio vedado. Mientras, el alero francés ya sumaba 9 puntos y Matteo Spagnolo elevaba la igualada a 17. El juego interior madridista se veía cargado de personales con la segunda personal de Garuba, y además, el Baskonia se iba con un parcial de 0-4 tras el empate a 26 del final del primer cuarto, rápidamente neutralizado con un parcial de 8-0 merengue, con Andrés Feliz acertado desde la larga distancia. Un parcial que Alex Len alargó hasta el 36-30, forzando el tiempo muerto de Paolo Galbiati, viendo a sus jugadores perdiendo un poco de gas ante la defensa del Real Madrid, más disciplinada y ajustada que al inicio, con Alberto Abalde procurando no dejar a Luwawu-Cabarrot recibir bajo ningún concepto. Los marcadores duraban con escasas rentas del Real Madrid, hasta el último cuarto, con Luwawu-Cabarrot y Omoruyi haciendo esta final una cosa personal, con Trent Forrest aportando, pero agazapado. Howard estaba desaparecido, pero asomó tras la quinta falta de Luwawu-Cabarrot, aunque fue el momento de la explosión de Forrest. Y así entraba Saski Baskonia en el último minuto con 86-92 en el marcador. «¿Y si ganamos, qué?» se cantaba y el «¡Arriba el pabellón!» pocas veces tuvo más sentido. El Real Madrid se diluía como un azucarillo y 17 años después, Saski Baskonia lo lograba. Volveremos a Valencia en 2027 y esta vez seremos los rivales a batir, los vigentes campeones, nada menos. SUPERADODespués de 17 años de sequía, Saski Baskonia conseguía su séptima Copa partiendo de una situación de no favoritismo, ante un Real Madrid que se vio superado en el tramo final, pese a la eliminación por personales de Tim Luwawu-Cabarrot. RÉCORDSDiakité, con cinco tapones, puso el récord del Baskonia en una final de Copa, así como Luwawu-Cabarrot con 32 puntos, tope de anotación, y 38 de valoración de Trent Forrest, que se ha quedado a un rebote del triple doble. AGRADECIMIENTOSPaolo Galbiati quiso dar las gracias a Luis Scola por ficharlo hace cuatro años cuando estaba sin equipo y por ser el elemento catalizador de su llegada a Gasteiz. También se mostró agradecido con el staff técnico por su trabajo.