FEB. 27 2026 3 DE MARZO El giro del PNV da aire al PSE y evita pedir responsabilidades al Estado PNV y PSE acordaron ayer «in extremis» una enmienda para evitar que la Cámara de Gasteiz instase al Ejecutivo español a asumir la responsabilidad del Estado en los crímenes cometidos por la Policía el 3 de Marzo de 1976 y en los sanfermines del 78, como pedían las víctimas, que tras el debate criticaron al PNV. «¿Por qué no es capaz de mantener su apoyo?», preguntaron. Representantes de Martxoak 3 y de Sanfermines 78 Gogoan, en el Parlamento de Gasteiz. (EUSKO LEGEBILTZARRA) Ion SALGADO GASTEIZ {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} PNV y PSE llegaron ayer a un acuerdo in extremis para evitar que el Parlamento pidiese al Estado español que asuma su responsabilidad por la matanza de 3 de Marzo de 1976, cuando la Policía acabó con la vida de cinco trabajadores en Zaramaga, y por los sanfermines de 1978, cuando los uniformados mataron a Germán Rodríguez. Se limitaron a instar al Gabinete de Pedro Sánchez a reconocer el «papel» del Estado en la masacre de Gasteiz y condenar la «actuación desproporcionada del Gobierno presidido por Arias Navarro». Así lo recoge la enmienda de transacción pactada y aprobada con los votos de ambas formaciones en respuesta a la moción presentada por Martxoak 3 y Sanfermines 78 Gogoan, un documento en el que se instaba al Ejecutivo español a reconocer la responsabilidad «principal y directa» del Estado en los crímenes perpetrados por la Policía en Gasteiz e Iruñea. Se pedía una declaración «al más alto nivel» y se reclamaban «pasos reales y definitivos para garantizar el derecho a la verdad de las víctimas de la violencia de Estado y abrir así las puertas a la obtención de la obligada justicia y reparación». La iniciativa de las asociaciones de víctimas fue defendida por EH Bildu y Sumar ante el Pleno, donde la parla- mentaria soberanista Amancay Villalba criticó la posición del PNV, recordando que los jeltzales votaron a favor de la misma moción en el Ayuntamiento de Gasteiz. «Habéis dado prioridad a blindar vuestra relación política, a intereses partidistas, y habéis dejado de lado la principal reivindicación de las víctimas», apuntó en clara alusión a la asunción de responsabilidades por parte del Estado español, que hace 50 años, en 1976, ya tenía como máximo exponente a un miembro de la familia Borbón, Juan Carlos de Borbón. «Sabemos que el PNV está de acuerdo con lo que piden las víctimas del 3 de Marzo, pero hoy [por ayer], en nombre de su alianza con el PSE, ha preferido sacrificar la voluntad de las víctimas. Se queda hablando del ‘papel’ del Estado, sin exigir su responsabilidad, y el problema es que ahí no se desnuda la impunidad del Estado», destacó Villalba tras comparar la negativa española a asumir la culpa con los pasos dados por otros dirigentes europeos. En Gran Bretaña, el ex primer ministro David Cameron pidió perdón en 2010 por la muerte de catorce personas en el Domingo Sangriento de Derry, en Irlanda; y Alemania hizo lo propio recientemente por el bombardeo de Gernika. El presidente germano, Frank-Walter Steinmeier, rindió homenaje a las víctimas de la Legión Cóndor en el cementerio de la villa vizcaina ante la mirada de otro Borbón, Felipe de Borbón, que asistió como mero acompañante protocolario. Desde Sumar, Jon Hernandez remarcó que la responsabilidad del Estado «debería estar fuera de toda duda» en todas las muertes provocadas por agentes públicos y fuerzas parapoliciales en la denominada Transición, que «no fue modélica ni estuvo exenta de represión y violencia». «Pero esta democracia sería más grande y avanzaría si deshiciera aquellas cosas que se dejaron atadas. Y una de esas cosas es reconocer la responsabilidad que tuvo el Estado en los asesinatos que se dieron en aquellos años. Asesinatos que eran parte de una política de Estado», manifestó. POSICIÓN DE PNV Y PSE Por su parte, el PNV defendió por boca de Xabier Barandiaran su acuerdo con el PSE. De hecho, reconoció que los jeltzales han «priorizado» el pacto con sus socios y abogó por «avanzar de manera compartida, porque es sumamente relevante que en estas cuestiones vayamos todos de la mano». «En el tema de la paz todos tenemos nuestros matices, pero si queremos hacer un camino entre todos hay que buscar una semántica», señaló tras incidir en que «se podían haber utilizado términos mas contundentes». «Lo que se va a aprobar hoy igual hace diez años no era posible, y puede que dentro de diez años otras cosas sean posibles», subrayó, sin reparar en que las víctimas del 3 de Marzo llevan ya 50 años esperando. Miren Gallastegui se encargó de defender la postura del PSE. Comenzó condenado la represión franquista y reiteró, en más de una ocasión, que el Estado no es responsable de los crímenes perpetrados por funcionarios públicos en Gasteiz e Iruñea. «Sí somos responsables de dar una respuesta a las víctimas», apuntó, citando las leyes de memoria. Pero su discurso cambió de forma radical en su segunda intervención, cuando habló de «mitología nacionalista» y «obsesiones nacionalistas», enmarcado el debate en la denominada batalla del relato. «La tesis de Bildu se traduce en que la dictadura franquista y el tardofranquismo fue un ataque de España contra Euskadi, y que España, llamada el Estado, tiene que pedir perdón y arrodillarse», aseveró. Una idea de la que también echaron mano la derecha española. Santiago López, del PP, llegó a hablar de víctimas por «motivos religiosos durante la Segunda República» y defendió la labor de los diputados que aprobaron la Ley de Amnistía de 1977, sobre la que pivota el rechazo de los jueces españoles a juzgar los crímenes cometidos por el Estado durante el franquismo y la transisión. «Quiero poner en valor el trabajo que hicieron las personas que se sentaron en aquel Hemiciclo, hicieron un enorme ejercicio de grandeza dotándonos en solo año y medio de una Constitución que ha dado el mayor tiempo de prosperidad a este país. Y eso supuso también dejar muchos pelos en la gatera», aseveró. Y la única representante de Vox en el Parlamento, Amaia Martínez, cuyos compañeros arrancaron el pasado lunes pancartas del 3 de Marzo en el Campus de Araba, centró su discurso en ETA y en Sumar. «Creo que Sumar es un lastre para la democracia y para la pacífica convivencia entre españoles. Y es un partido tóxico que, a fecha actual, creo que, más que sumar, resta», espetó. RESPUESTA DE LAS VÍCTIMAS Cabe señalar que la iniciativa debatida ayer en la Cámara de Gasteiz no era de EH Bildu, ni de Sumar. Partía de las asociaciones de víctimas que al finalizar el debate censuraron la posición del PSE. «¿Si los socialistas actuales insisten en que no son responsables de lo ocurrido en el 76, por qué no reconocen la responsabilidad del Estado español en 1976? ¿Y por qué se celebran y felicitan a la Policía por sus 200 años ininterrumpidos desde 1824?». También se dirigieron al PNV, al que preguntaron «por qué no es capaz de mantener su apoyo a una exigencia de las víctimas a la que ya ha dado su voto a favor». «No es momento de retroceder ni de rebajar esa exigencia. No fue una desproporcionada actuación, fue una masacre, un crimen de Estado», remarcó Nerea Martínez ante los medios. El martes Martínez dejó claro que, para ellas, «la verdadera reparación no llega con la declaración de la iglesia -en alusión a la parroquia de San Francisco de Asís- como Lugar de Memoria, o con la colocación de unas flores en un monolito. Para nosotros, la verdadera reparación vendrá en la asunción de la responsabilidad principal y directa del Estado en los crímenes. Eso sería para nosotras un reconocimiento digno a las víctimas en el 50 aniversario». Por desgracia no será así. Mobilizatzera deitu dute Ernaik eta Ikamak: martxoaren 3an, «gazteok memoria eta borroka» Ernaik eta Ikamak Gasteizko kaleak hartuko dituzte martxoaren 3an. «Goizean goizetik ikastetxe zein unibertsitateak hustera goaz», adierazi zuen atzo Amaiur Egurrola Ernaiko bozeramaileak, eta gazteek memoria dutela ohartarazi zuen. «Ez dugu inoiz ahaztuko nondik gatozen, zer garen eta zeren alde egiten dugun borroka, gertatutakoa oroitzen dugulako, baina, batez ere, gurea hamarkadaz hamarkada, belaunaldiz belaunaldi irauten duen borroka delako, Euskal Herri aske, sozialista eta feminista lortu arte amaituko ez dena. Beraz, haiek zabaldutako bideari ekin eta borrokan jarraitzea dagokigu, 1976ko martxoaren 3 hartan eraildako bost langileei egin diezaiekegun omenaldirik onena garaipena delako», esan zuen Gasteizen egindako agerraldian. «Gu gara zabaltzen ari den olatu erreakzionarioaren aurrean kaleak feminismoz bustitzen ditugunak, gu gara euskararen kontrako oldarraldiaren aurrean gure hezkuntza euskalduna defendatzen dugunak, gu gara genozidioaren aurrean kaleak elkartasunez betetzen ditugunak, gu gara arrazakeriaren aurrean gure herria harrera herria dela aldarrikatzen dugunak, gu gara espainolismoaren aurrean gure kaleak defendatu eta zapaltzaileen ikurrak eraisten ditugunak, eta, era berean, berberak dira barrikadaren beste aldean gure aurka agertzen direnak. Fraga, Feijoo eta Martin Villa, Abascal dira orain, etsaiak berdina izaten jarraitzen du: 78ko erregimena eta berau gure herrikideen odolez eta sufrimenduz eraiki eta sostengatzen duten frankistak», adierazi zuen. Martxoaren 3an Ikamak antolatutako manifestazioa 12.00etan abiatuko da EHUko campusetik, eta aurretik, 08.30ean, piketeak antolatuko dituzte. Arratsaldean Ernaik parte hartuko du Gazte Blokean, 17.30ean osatuko dena Zaramagan; eta 18.30ean Katedral Berritik hasiko den mobilizazioarekin bat egingo dute. «Gazteok memoria eta borroka», azpimarratu zuen Egurrolak. GARA CAMBIOLa enmienda aprobada por PNV y PSE introdujo un cambio semántico relevante: se eliminó la palabra «responsabilidad» y se introdujo «papel», el «papel del Estado». ABSTENCIÓNNingún partido votó en contra de la enmienda de PNV y PSE. EH Bildu, PP, Sumar y Vox se abstuvieron, aunque los soberanistas, al igual que el único representante de la coalición liderada por Yolanda Díaz, dejaron claro que se trataba de un paso insuficiente. SENADO Y FRAGALa Mesa del Senado rechazó ayer la solicitud de veinticuatro senadores de diez partidos diferentes, entre ellos EH Bildu y PNV, de que se retire el busto del ministro franquista y fundador del PP Manuel Fraga. No se sometió a votación porque el PP la consideró improcedente.