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Denuncian «la grave situación de salud» de una presa en Iruñea

Salhaketa denunció ayer «la situación grave» que está viviendo una persona presa en la cárcel de Iruñea. Tras ser intervenida y regresar a la prisión, fue sometida a «un registro con desnudo integral» y, después de la consulta médica, «fue trasladada a aislamiento».

Acceso principal de la cárcel de Iruñea. (Idoia ZABALETA | FOKU)

La «situación grave e inaceptable» que está viviendo una persona presa en la cárcel de Iruñea fue denunciada ayer por Salhaketa Nafarroa a través de un comunicado.

Explicó que el pasado mes de enero una persona fue intervenida quirúrgicamente para extirparle un bulto y actualmente «se encuentra a la espera de conocer si el tumor es benigno o no».

Detalló que «no es la primera vez que sufre graves problemas de salud en prisión, ya que anteriormente ha atravesado dos procesos oncológicos durante su estancia en el centro penitenciario».

Al día siguiente de la operación, recibió el alta hospitalaria y, a su regreso a prisión, «fue sometida a un registro corporal con desnudo integral». Esta práctica, «de por sí desproporcionada y contraria a derechos fundamentales, resulta en este caso aún más grave e injustificable, ya que durante toda la hospitalización, estuvo bajo custodia policial y regresó a prisión en una situación física vulnerable tras la intervención quirúrgica».

Añadió que, dentro del centro penitenciario fue atendida por los servicios médicos, que «establecieron pautas específicas para su recuperación posoperatoria: necesidad de asistencia durante al menos cinco días, no levantar peso, realizar curas diarias y utilizar la voz para evitar la atrofia de las cuerdas vocales».

AISLAMIENTO «INACEPTABLE»

Sin embargo, «inmediatamente después de la consulta médica, fue trasladada a aislamiento, donde permanecerá al menos durante dos meses». Salhaketa calificó esta medida de «absolutamente inaceptable, especialmente cuando se aplica a personas en situación de extrema vulnerabilidad, como es el caso de pacientes recientemente operadas».

Y consideró que «esta situación constituye un claro ejemplo de maltrato institucional y es incompatible tanto con los criterios mínimos de humanidad como con el derecho fundamental a la protección de la salud».

Desde Salhaketa Nafarroa criticaron que «esta actuación evidencia cómo la lógica punitiva del sistema penitenciario se impone sistemáticamente sobre la salud, la dignidad y la integridad de las personas, convirtiendo a las distintas administraciones públicas en responsables de esta situación».

Por todo ello, exigió «el levantamiento inmediato del régimen de aislamiento» y que «se garantice la libertad de las personas con enfermedades graves, para que puedan atravesar estos procesos con dignidad y en condiciones adecuadas».

También que «el derecho fundamental a la protección de la salud prevalezca sobre cualquier consideración punitiva» y reiteró «la urgencia de abolir el aislamiento».