MAR. 07 2026 DE REOJO Dios y los pastores Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} El despacho oval de la Casa Blanca imperial se ha convertido en algo así como un bazar o un bingo político. Por allí han pasado en las últimas horas un dios del fútbol, Leonel Messi, y una cuadrilla de pastores evangélicos que, situados alrededor de Ubú Trump, alguno posándole las manos para liberarlo de posibles estigmas, rezaron pidiendo a su dios que nunca le falte guía, sabiduría y protección mientras el republicano dirige su país. El formato siempre es muy televisivo, es decir, actuaciones frontales, don Ubú en el centro como figura rutilante y, a ambos lados y por detrás, sus invitados, sus asesores y algunos bufones encorbatados. Con Messi fue amable de entrada, pero inoportuno, como siempre, al compararlo con Cristiano Ronaldo. Y dijo una verdad, es el primero y único, de momento, presidente de EEUU en tener a Messi allí con motivo de que el equipo donde juega en Miami es campeón. Y se recuerda que USA es, junto a Canadá y México, sede del mundial de fútbol de este año. Si es que se celebra tal cómo está el panorama. No obstante, de cristianos va la cosa, esas imágenes del rezo, en plena guerra contra un país con un régimen teocrático, forman parte de una liturgia de comunicación ideológica que sobrepasa cualquier manual. De cualquier manera, remarca la influencia que las iglesias cristianas evangélicas tienen en las políticas del delincuente Trump. No es un encuentro baladí, es material electoral interno importante, pero pronunciamiento internacional definitivo. En el golfo pérsico se citan abanderados de tres religiones monoteístas preponderantes. Gas, petróleo y religión. El caos.