MAR. 22 2026 DE REOJO Decretos indiscretos Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} To read this article sign up for free or subscribe Already registered or subscribed? Sign in SIGN UP TO READ {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} You have run out of clicks Subscribe {{/data.noClicksRemaining}} Prófugo de la razón blindada, me enfrento en mi soledad cartujana a la especulación poética sobre la primavera, el amor, las alergias y la venta de cupones. Dos decretos a la vez para jugar al negro y al rojo, pero de manera asimétrica. 200.000 millones de dólares parece una cifra mágica, pero es el refuerzo que piden los militares estadounidenses para seguir con la guerra. El Ejército estadounidense tiene fama de ser muy profesional, de estar muy jerarquizado y con un uso escrupuloso de los méritos para subir en el escalafón. ¿Qué pensarán sobre esta guerra? Los decretos indiscretos salidos de un consejo de ministros excepcional vienen encapsulados por los problemas económicos que está produciendo la guerra y los que se intuye producirá de seguir con esta locura el dúo de criminales Netanyahu y Trump a los que nadie les dice que paren de manera clara y contundente. Las instituciones internacionales de todo rango les consienten todas estas barbaridades entre el miedo y la complicidad. Cuando se conoce el precio de cada bomba, de todo este despliegue, entramos en una sospecha maliciosa muy arraigada. El aumento del precio de los combustibles fósiles, el precio de las gasolinas, los fertilizantes que inciden directamente en los productos básicos de alimentación, nos colocan ante una realidad que podríamos entender como contaminada por las esperanzas y los deseos, más allá de cualquier análisis que se pueda enmarcar en un proceso medianamente científico de estudio de la correlación de fuerzas en Semana Santa. ¿Durará mucho la guerra?